Ovación

El clásico del consuelo

Central y Newell's pasean sus penurias futbolísticas y, aunque no debería ser así, sólo esperan el derby para intentar salvarse.

Jueves 16 de Noviembre de 2017

En las pretemporadas Central y Newell's, como todos los equipos, elaboran un plan para ejecutar a lo largo del campeonato. Con diferentes perspectivas dependiendo de las circunstancias, la economía y las necesidades. Aunque siempre cargados de ilusiones y esperanzas. Hoy, tanto para leprosos como canallas, casi todo quedó aferrado a algo que se repite en cada torneo: el clásico. Y no debería ser así porque siempre se deben buscar logros valiosos, más allá de que el derby de la ciudad tiene una importancia para los hinchas que casi los equipara a como si fuera la gloria máxima. Las realidades de los dos son pobres. Newell's ocupando el puesto 19 y Central el 27, además de haberse quedado afuera de la final de la Copa Argentina. Otro golpe a la ilusión que profundizó la crisis y motivó la renuncia de Paolo Montero.

Al barajar y analizar las cartas de cada uno de los clubes lo proyectado para la Superliga tenía diferentes misiones. Newell's achicó el presupuesto y renovó el plantel con el objetivo de sumar puntos y mostrar algunos juveniles. E intentar llegar lo más alto posible. Central, por su parte, otra vez realizó una inversión importante con el fin de pelear por algo. Se enfocó de lleno en la Copa Argentina, pero se mancó en la semifinal y se quedó sin posibilidades de ganarla por cuarta vez. Y ahora quedó hundido en una crisis futbolística que el debutante Leo Fernández intentará matizar en los metros finales antes del parate hasta 2018.

Newell's intenta nadar en el mar tumultuoso de las deudas y encaminar el barco futbolístico que sirva de excusa para apaciguar todos los problemas que afronta. Central otra vez invirtió millones de dólares que no sirvieron para conseguir un logro. Se quedó en el intento, lejos de los puestos de vanguardia en la Superliga y con un plantel costoso.

Otra vez y van... Central y Newell's tienen tres encuentros por delante para después volver a protagonizar el superclásico de la ciudad. Puntos en disputa valiosos que los dos equipos intentarán apoderarse para llegar al clásico de la mejor forma.

No será la primera ni la última vez que canallas y/o leprosos busquen salvar el año (en este caso cerrarlo hasta la continuidad de la Superliga en 2018) con una sonrisa en el derby rosarino. "Consuelo de pobres", dirán algunos. "Es el partido más importante y el que hay que ganar sin importar otra cosa", dirán otros.

Las realidades futbolísticas conducen a un pensamiento desahuciado. No entusiasman y los clubes están lejos de hacer pesar en la actualidad el mote de grandes que tienen en el fútbol argentino. Deambulan en la zona baja del campeonato sin posibilidades de logros, pero con el consuelo clásico.

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