Ovación

El Charrúa no aprovechó una final, pero todo está abierto

Córdoba tuvo todo para ganar el duelo de candidatos aún con dos expulsiones. Se bajó de la cima, pero la ilusión sigue.

Domingo 18 de Marzo de 2018

No fue la final por el ascenso ni mucho menos. Aunque eso pareció. Central Córdoba y Luján se sacaron chispas en el Gabino Sosa y terminaron 0 a 0. El partido tuvo de todo: tres expulsados, un penal no cobrado y una decena de situaciones claras para el charrúa, que no pudo dejar los tres puntos en casa.

Teniendo en cuenta el estilo de juego de ambos, que gustan de ser protagonistas y proponer, en la previa asomaba como un duelo de ida y vuelta constante. Y así fue.

Córdoba en todo momento llevó las riendas del encuentro y fue el que hizo mayor desgaste. Apretó a Luján contra su propio campo, adelantando todas las líneas y ahogándole la salida.

El primer aviso llegó pasado el cuarto de hora, cuando Lazo ejecutó un tiro libre, la pelota cruzó toda el área y le quedó a Alfredo Resler (llegó a la quinta amarilla), que le pegó y no pudo superar la resistencia del arquero Lescano.

A esa altura, la velocidad de Cristian Sánchez y el Melli Lazo por las bandas ya era un verdadero problema para la defensa lujanera. Pasados los 20 minutos llegaría un lapso negativo para la visita. Primero, el árbitro Broggi omitió un claro penal al Pato y se ganó la reprobación del colmado Gabino Sosa. Segundos después, Yassogna tuvo otra muy clara pero otra vez apareció el golero de la visita para evitar la caída de su arco.

Luján recién respondió a cinco minutos del final del primer tiempo. Un pase filtrado entre la defensa charrúa dejó sólo al aguerrido centrodelantero Andrés Guzmán, que se fue de cara ante Juan Marcelo Ojeda, aunque el ex Central respondió rápido y tapó bien.

En el complemento, el Matador de Tablada salió a comerse a Luján. A esta altura, la idea de Osvaldo Ruggero de poner cinco mediocampistas para contrarrestar a los volantes charrúas quedó neutralizada. Tanto Migueles como Renzo Funes estaban con una marcha más que los rivales.

Cuando Córdoba fue un equipo corto, demostró por qué está peleando el campeonato. Cuando abusó del pelotazo para saltear líneas perdió el rumbo.

A los 30' llegó la más clara para el local. Sánchez se escapó por izquierda, tiró un centro venenoso que cruzó lentamente el área y por detrás de todos apareció Lazo, que no definió bien y tiró la redonda por arriba del arco.

Ya sobre el epílogo, las polémicas se adueñaron de las acciones. Primero se fue expulsado Damián Ledesma, por doble amarilla, después de bajar al delantero de Luján Imanol Varela cuando se encaminaba hacia el arco. No pasaron ni cinco minutos que llegó otra pálida. Luego de un altercado, Federico Ferrari (que había ingresado media hora antes) y Delfor Minervino también vieron la roja y se fueron antes de tiempo al vestuario. El charrúa quedó con nueve y el lujanero con diez.

Cuffaro Russo tuvo que rearmar el planteo, retrocedió a Funes a la defensa y dispuso el ingreso de Bracco para equilibrar el medio, que para entonces ya era una vía de libre circulación. El propio volante, que ingresó por Sánchez, tuvo la última chance en el quinto minuto adicionado, a través de una palomita que no conectó bien y no pudo quebrar el cero.

Central Córdoba pudo quedarse con todo y, también, sin nada. En este tipo de partidos, cuando el rival también está peleando el campeonato, como mínimo hay que empatar. Por eso, difícilmente el punto disguste. Más teniendo en cuenta que terminó con nueve jugadores ante un equipo duro como Luján. Habrá lamentos por las situaciones desperdiciadas, sin dudas. Pero sigue ahí, a tiro de la punta. Y cada vez falta menos. Ahora tendrá enfrente a un rival distinto, uno que está luchando, pero para quedarse en la categoría: El Porvenir. Será otra prueba de carácter.

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