Rusia 2018

El campeón cedió su cetro demasiado rápido

Alemania perdió 2-0 con Corea del Sur y quedó afuera del Mundial en primera ronda. El rey cayó, y fue sorpresa.

Jueves 28 de Junio de 2018

Este Mundial continúa exhibiendo una montaña rusa de emociones. Ayer Alemania, el último campeón del mundo, la máquina más regular y fiable del fútbol, falló y se quedó afuera. La derrota por 2-0 ante Corea del Sur, en Kazán (con goles de Kim a los 93' y Son a los 96'), provocó su eliminación en la primera fase de una Copa del Mundo por primera vez desde 1938. En aquella ocasión, el Mundial disputado en Francia arrancó directamente en octavos de final y Alemania, que jugaba con la esvástica nazi estampada en el pecho, perdió con Suiza.
Era el 9 de junio de 1938 cuando los helvéticos se impusieron 4-2, en el Parque de los Príncipes de París, tras un 1-1 que obligó a jugar un duelo de desempate. Ayer, 80 años y 18 días después, Alemania volvió a hacer las maletas a la primera de cambio en el torneo más importante del fútbol internacional.
Entre esas dos fechas, el mundo asistió a la Segunda Guerra Mundial y a la revolución de Internet, y a Alemania le dio tiempo a dividirse y reunificarse.
El fútbol, claro, también era otra cosa. Ahora es un negocio multimillonario en el que Alemania es uno de sus actores principales. El país, con poco más de 80 millones de habitantes, cuenta con unos 7 millones de afiliados y más de 23 mil clubes. Su liga goza además de una gran salud: los estadios siempre están llenos, y los clubes no tienen deudas significativas.
Entre el 9 de junio de 1938 y el 27 de junio de 2018, Alemania ganó cuatro títulos mundiales, perdió cuatro finales más y alcanzó otras cinco semifinales. Ninguna selección, ni Brasil, que luce cinco estrellas encima de su escudo, tuvo tanta regularidad como Alemania en los mundiales.
El ex jugador inglés, Gary Lineker, pronunció en los 90 una frase que se hizo célebre: "El fútbol es un deporte que inventaron los ingleses, que juegan once contra once, y siempre gana Alemania".
No es cierto que gane siempre Alemania, pero sus números son aplastantes. Siempre está ahí, puntual a su cita con las instancias decisivas: alcanzó 13 semifinales en los 18 mundiales que disputó hasta Rusia 2018 y en la Eurocopa llegó 9 veces a esa ronda en 12 ediciones.
Pero ayer, el rey mordió el polvo en el Mundial de Rusia, adonde había llegado con el reto de convertirse en la primera selección en encadenar dos títulos desde el inolvidable Brasil de Pelé.
A final, Lineker no tenía razón y tuvo que rectificar su frase. "El fútbol es un juego simple. Veintidós personas luchan por el balón, y al final ya no ganan los alemanes. La versión anterior ya es historia", escribió ayer el goleador inglés.

Una maldición

La maldición que sacudió a España en Brasil 2014, donde defendía el título de 2010, alcanzó en esta ocasión a los alemanes, convirtiéndolos en el sexto seleccionado que gana un Mundial y en el siguiente cae en la fase de grupos. En 2010 fue Italia, en 2002 Francia, Brasil en 1966 e Italia en 1950, aunque tras el Mundial de Francia 1938.

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