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"El camino está marcado, ahora hay que gestionar"

"Si no logramos el compromiso de todos los clubes no podemos pensar que la Unión va a ir para adelante", destacó el flamante presidente de la Unión de Rugby de Rosario, Matías Gorosito.

Miércoles 18 de Diciembre de 2019

La Unión de Rugby de Rosario URR) renovó parcialmente su consejo. Matías Gorosito, hombre de Duendes y ex vice, es el nuevo presidente de la institución de calle Salta. El ex tercera línea está acompañado por Rubén González Fresneda, de Universitario, quien en la última gestión se desempeñó como secretario de la URR y ahora tendrá la responsabilidad de ser el presidente del comité ejecutivo del Regional del Litoral.

“Para mí, que soy una persona que fui criada y formada en un rugby de club, es un honor tener la posibilidad de ser presidente de la Unión de Rugby de Rosario”, destacó el ex tercera línea de 43 años tras hacerse cargo del sillón presidencial de la URR.

Vas a estar al frente de una de las uniones más importantes del país. ¿Qué te genera eso?

Coincido en que la de Rosario es una de las uniones más importantes del país. Estuve participando en distintas reuniones en la UAR con otras uniones y siento que de verdad la nuestra es una de las más representativas, con mucho peso a la hora de la toma de las decisiones. Se fijan continuamente en lo que hace Rosario, esto denota el trabajo que se viene realizando desde siempre en nuestra unión. Independientemente de que tuvimos un ex presidente reciente de la UAR, algo que hay que destacar, se tiene muy en cuenta a Rosario, por su historia, por su tradición en el rugby. Eso no lo digo yo, te lo hacen sentir las demás uniones de todo el país.

¿Cuál es tu análisis del rugby rosarino?

Con los cambios que hubo, con la nivelación que propuso la UAR, creo que fue muy positivo para el Torneo Regional del Litoral dividirlo en niveles. Se vio a nivel competencia, con los resultados, pero también con la evolución que tuvieron los diferentes equipos que disputaron los distintos campeonatos, ya sea el TRL, el Interior y el Nacional. En ese sentido todos tuvieron una destacada participación, al punto tal que Eliseo Pérez (gerente de desarrollo y competencias de la UAR) lo dijo en una reunión “sáquenle una foto a lo que fue este año Rosario porque estos resultados no se dieron en ninguna otra región de la Argentina. Haber logrado la clasificación de siete equipos para el 2020 para integrar los diferentes niveles es muy importante y es excepcional”.

Los números están a la vista.

Fijate que en el último Nacional de Clubes, tres de los cuatro semifinalistas fueron del interior y dos fueron de Rosario. Y en Interior, otro punto que también remarcó mucho la UAR, GER hizo un papel bárbaro y lo ganó. Tuvo la posibilidad de recuperarse después de una gran frustración que fue perder las semifinales del TRL. Tuvimos dos campeones diferentes en tres torneos distintos. Old Resian en el TRL, GER en el Interior, Duendes en la semifinal del Nacional y Jockey que llegó hasta la final del torneo. En ese sentido fue importante cómo se acomodó el TRL a sus diferentes niveles y si miramos para abajo, la reclasificación hizo que esa primera división (segundo nivel) sea mucho más competitiva. Independientemente de que Universitario lo ganó de punta a punta, hay que ver como fue el campeonato de Uni, hay que sacarse el sombrero, porque hicieron el trabajo que tenían que hacer, fueron trabajando el equipo de a poco y lograron meterse entre los 10 primeros que en 2020 que van a disputar el Top 10.

¿Cuál fue la ventaja de dividir el torneo?

Al dividirlo en niveles se desarrolló un campeonato de cantidad y calidad de partidos muy importante a los equipos de primera división (segundo nivel). No había un campeonato así tan largo, competitivo y con la exigencia que tuvieron estos equipos. Esto también se dio en la segunda división (el tercer nivel), en un torneo que antes tampoco había. Jockey de Venado Tuerto logró el ascenso, pero hubo otras cosas trascendentales que pasaron como la fusión de Regatas con Belgrano en San Nicolás, algo que le cambió la visión a una ciudad al punto tal que muchos otros deportes miran al rugby y tratan de copiar lo que hicieron. El saldo es positivo.

El año que viene, ¿los torneos siguen igual?

Para el 2020 se consensuó la misma estructura. La única diferencia que va haber es que en el primer nivel continuará de diez equipos, en el segundo ocho y en el tercero siete, ya que se incorpora Gimnasia y Esgrima de Pergamino, un club que hacía cinco años que estaba afuera pero que luego de un análisis se llegó a la conclusión de que su ingreso no sólo representará un crecimiento para ellos, sino también para la competencia misma.

En relación a los campeonatos juveniles hay un tema que se plantea para las M15 y M16 de no hacerlas competitivas, de no jugar campeonatos por puntos para sacarles esa presión a los chicos y darles la posibilidad de que desarrollen más las destrezas. ¿Cuál es tu visión?

En el seno de la Unión y también en algunos clubes se está discutiendo este tema, el de bajar un lineamiento para que estas categorías dejen de ser competitivas. Se está estudiando en competencia, con todos los clubes, analizando los pro y los contra. Nosotros vemos que ese afán de salir campeones en las divisiones juveniles genera presión, con todo lo que significa para esos chicos que no están acostumbrados a jugar con ella. Eso hace que después suframos la pérdida de un montón de jugadores y lo que nosotros intentamos hacer es todo lo contrario, ampliar la base. Vemos que desde infantiles viene una división de 40 o 45 jugadores y cuando empiezan a competir, los entrenadores al ver esa cantidad de jugadores no utilizan a todos y terminan cerrando el equipo con 26, que son los que terminan siendo los que disputan siempre los partidos, porque seamos realistas, no quieren perder. En ese marco se está trabajando, se está analizando. Hay una idea específica de cambiar eso, de que no tengan Final Four o que no sea más competitivo, que M15 y M16 sean más de juego. La bajada de línea desde la URR será para que generemos más competencia, más juego, pero juego del bueno, sin presión. También estamos viendo la posibilidad de poder sumar un equipo más, un equipo B, con las mismas responsabilidades que un A. Así le vamos a dar contención, dar ese espacio para que se puedan desarrollar los jugadores, para seguir creciendo en la región.

Uno de los problemas que hay en el rugby es la deserción cuando terminan juveniles. En el salto a primera, muchos quedan en el camino. ¿Hay alguna forma de poder generar algo para que no tantos chicos sigan jugando al rugby y no abandonen?

Ese es otro tema que se está estudiando. Una de las posibilidades era la de tener una M18 pura y una M19 pura para después poder insertar un quinto equipo en el plantel superior que siga acompañando esa camada para que no se pierda. Puede ser un M21, M22 o M23, será cuestión de definirlo. Hay una realidad. Antes los jugadores estaban más tiempo jugando y acompañaban más el ciclo. Ahora, con el estudio, con el trabajo, o por la necesidad actual por cómo está la situación económica, por ejemplo, hace que a muchos de ellos no los tengas, ya que les es más fácil orientarse hacia otra situación ya que el marco no los ayuda para nada. Por eso la idea es acompañarlos, contenerlos y desarrollarlos un poco más.

Al no haber un Campeonato Argentino de Mayores, el rol protagónico a nivel seleccionados lo tiene ahora el M18 y el seven. ¿Qué idea tienen para los seleccionados juveniles?

Tener un seleccionado M18 y de seven competitivo y protagonista es a lo que nosotros apuntamos. Nuestra función es la de formar jugadores y desarrollarlos, llevarlos hasta un determinado nivel; una vez logrado este objetivo, la UAR los introducen en el sistema y se encargan de llevarlos a una órbita profesional. Eso hace que se retroalimenten nuestras competencias, porque por un lado se llevan los jugadores, pero por otro son los que aportan y sustentan para desarrollar todo el rugby de base. Es un feedback continuo el que tenemos que comprender.

Y para desarrollar esos jugadores están Leo Senatore y Nicolás Vergallo.

Vergallo y Senatore son dos Pumas con trayectoria, a los que se les tiene un respeto especial por haber logrado integrar los diferentes seleccionados argentinos y son contemporáneos del juego. Tenerlos es un paso enorme para mejorar la técnica y la calidad del juego. Junto a Gattarello y a Ruiz buscamos profesionalizar la estructura de la Unión para poder adecuarnos a los cambios que baja la UAR. Actualmente los cambios son constantes, cuenta con los recursos humanos profesionales dedicados los 365 días a pensar en rugby, que generan un caudal de información que muchas veces no terminamos de asimilar en las uniones. Por esto es importantísimo tenerlos a ellos, los 365 días al año pensando en rugby, confeccionando informes, y ejecutando las directivas del consejo de la URR. Nosotros defendemos el rugby de base, es lo que vivimos y es la prioridad, siempre.

Ahí se empieza a mezclar el rugby amateur con el rugby profesional...

El rugby amateur es el que genera la materia prima para el rugby profesional. Si hacemos un análisis de los últimos ocho años, los cambios que se dieron en la UAR en cuanto a los torneos y a la inserción a nivel mundial fueron muchos. Uno no se da cuenta de todo lo que logramos entrando al Rugby Championship con Nueva Zelanda, Australia y Sudáfrica; o de tener a Jaguares jugando en Súper Rugby y otro equipo en la Currie Cup, pero se está generando una atracción, un cambio en el pensamiento y en la ideología que teníamos del rugby. En ese sentido hay que tener un equilibrio. Que la UAR se dedique a desarrollar el profesionalismo, que nosotros nos vamos a encargar de desarrollar todo el rugby de base, el rugby del club.

¿La liga profesional puede perjudicar a los clubes?

Para mejorar la competencia tenés que pagar un costo. En los cambios continuos y en la mejora de la competencia que se busca, nosotros tenemos que ceder en algo, en otras no. Esta liga se juega en los primeros seis meses del año. Los jugadores que están dentro del sistema UAR continúan, pero los que están en la franquicia por afuera del sistema, vuelven a sus clubes. En ese sentido, en los clubes arrancaremos con estos jugadores la segunda parte del año (coincide con las definiciones de los torneos regionales y el arranque del Torneo del Interior). Eso generará una sana competencia dentro del propio club ya que cuando vuelva ese jugador tendrá que pelear el puesto con quien jugó en su posición hasta ese momento. Yo creo que es un cambio más, ya que la UAR necesita desarrollar más jugadores para poder llegar a tener la capacidad de afrontar todos los compromisos que tiene en el año y de dónde se pueden sacar y desarrollar esos jugadores si no es desde este lugar. Es un proyecto. Recién está arrancando y es el primer año. Lo apoyamos, pero así como lo hicimos, fuimos los primeros en marcarle los puntos para que no haya ningún problema con el tema de los clubes. Tenemos que defender el rugby de base que es fundamental para desarrollar los jugadores.

¿Dónde vas a poner el foco en tu presidencia?

Bajo la presidencia de Gonzalo Crespi fui vicepresidente. En ese período se generó un plan estratégico para un rugby pensado a 20 años. Si bien ese plan está, se generaron los objetivos y se creó la matriz general que vamos a respetar, ahora hay que empezar a desarrollar cada una de las áreas que tiene. Imaginate un árbol, en el que hay que buscar rama por rama para desarrollar cada una de ellas. El camino está marcado, lo que hay que hacer es gestionar cada uno de esos espacios con un grado de profesionalidad importante, con una obligación contraída de todos los clubes de mandar a la Unión los mejores dirigentes que hayan escogido y un compromiso de trabajo de todos los clubes porque son ellos los que integran la Unión. Si nosotros no logramos ese compromiso de todos los clubes de Rosario no podemos pensar que la Unión va a ir para adelante, por eso para mí eso es fundamental para poder después desarrollar todo el rugby. Vamos a tratar de que todos puedan volver a sentir ese orgullo que significa tener la camiseta de Rosario. Hay que volver a tener ese sentido de pertenencia que tuvo durante mucho tiempo y una de las claves será el hecho de trabajar juntos, como equipo, como Unión para que podamos salir adelante. Hay que gestionar y ser muy dinámicos.

Pero los tiempos de la UAR son más rápidos que los de las uniones y los clubes.

Actualmente hay mucha información y nosotros tenemos que aggiornarnos a los pedidos y atender todas las necesidades que tienen nuestros clubes. Pero hay una realidad: la UAR tiene una velocidad que hace que los clubes no se pueden llegar a adaptar. Se los exige para estar dentro del sistema, pero nosotros necesitamos adaptar esos cambios y esa adaptación lleva tiempo. Hay que buscar y ver la forma de adaptarnos lo más rápido posible a lo que se está viniendo, a lo que nos están pidiendo desde la UAR. No es fácil, se generan discusiones a nivel nacional y también en los clubes,por eso hay que tratar de mantener ese equilibrio y la mejor predisposición de hacer las cosas lo mejor posible para atender todos los requerimientos.

¿Dónde está lo más importante para empezar a desarrollar?

Hay muchas cuestiones, la parte administrativa es importante por ejemplo, pero no es la única. Pienso que una de las cosas principales es volver a establecer el diálogo, hablar del juego, de la identidad que tiene que tener Rosario. Se tiene que discutir el juego y la forma de mejorar la competencia. Independientemente de eso, cada club puede poner sobre la mesa los problemas que tenga porque nosotros tenemos personal especializado para solucionarlos. Vamos a enfocar los recursos humanos que tenemos en la Unión para desarrollar esa parte que les hace falta. Pienso que eso es una forma de apoyar a los clubes y que sientan que la Unión está al servicio de ellos, atendiendo a sus requerimientos. Esto, claro está, siempre y cuando exista un compromiso de los clubes de tratar de dar lo mejor para poder hacer ese cambio, porque todo parte de adentro del club, de la conciencia que tienen que tener cada uno de los clubes para identificar sus errores o sus problemas internos para gestionarlos e ir solucionándolos. Esto es un 50-50. Otra de las cuestiones que es importante destacar es que el rugby de la región creció mucho. El rugby de Rosario tiene diferentes niveles. Los que están en el TRL ya están atendidos, pero después hay un desarrollo (conocido como Nivel 3), que es uno de los puntos que más hay que atender por la cantidad de jugadores que tiene, que en número superan a los del TRL. Ahí hay mucho por trabajar, mucho por hacer.

Cambia la mesa chica

En la mesa chica de la Unión rosarina hubo cambios. Terminaron su mandato en el consejo: Gonzalo Crespi, Alejandro Ensinck, Claudio Vargas, José María Vitta, Gustavo Iriarte y Ricardo Covella, recientemente fallecido; mientras que asumieron para este nuevo período Juan Carlos Venesia y Matías Merlo (GER), Pablo Grassellini (Jockey Club), Ignacio Canavessi (Jockey de Venado Tuerto) y Rosendo Cerella (Regatas de San Nicolás).

Títulos como jugador y dirigente

Como jugador y como presidente de Duendes, Gorosito salió varias veces campeón. Como jugador fue campeón con la M19 del Veco Villegas, en 1995, y en primera división del Regional en 2000, 2002 y 2006; del Torneo del Interior en 2003 y Nacional de Clubes en 2004. Como dirigente festejó los títulos verdinegros del Litoral de 2011, 2012, 2013 y 2014, del Interior 2012 y 2013 y del Nacional 2011. Además fue subcampeón con Rosario en el Argentino de 2003.

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