Ovación

El cambio debe venir de la cabeza a los pies

Argentina necesita dar una muestra de carácter ante Paraguay en el estadio Defensores del Chaco, lo demás llegaría por decantación.

Martes 13 de Octubre de 2015

Imaginar el partido de esta noche sin el contexto, sería como sacarle la pelota: imposible de jugar y suponer. Eso sí, sería mucho más sencillo. Las últimas dos veces que se enfrentaron Argentina fue demoledoramente superior. Fue hace apenas unos meses, en la Copa América. En la fase de grupos empataron 2 a 2 (Argentina hizo todo lo bueno y lo malo de ese partido) y en cuartos de final el equipo de Martino les hizo 6 a los del Pelado Díaz: fue 6 a 1. Pero esa, lamentablemente, es una historia del pasado. Porque ese antecedente ubicaría a Argentina con un altísimo nivel de favoritismo.
  Hoy es diferente. Después de aquella media docena de goles, Argentina perdió la final de la Copa América con Chile y el jueves pasado cayó por primera vez frente a Ecuador como local en partidos oficiales. Importa, y mucho, el contexto, define el entorno, machaca la noche terrorífica del Monumental.
  Sin Messi, Agüero ni Biglia, tres titulares furiosos para los parámetros del DT y también para la mayoría, sería mucho más lógico, también previsible, anteponer las ausencias a cualquier otro estorbo que preocupe a Argentina y equipare fuerzas. Pero no. Messi, Agüero y Biglia quedan en un segundo plano.
  Esta noche la barrera a traspasar será la anímica antes que la futbolística. Si la selección consigue dominar las presiones, el resultado debería llegar por decantación. En una frase, todo lo contrario a lo que sucedió con Ecuador. La deuda temperamental de Argentina, fundamentalmente con ella misma y después con la gente, ya tiene unos cuantos años. No se gestó, ni se profundizó ahora ni con este entrenador.
  Argentina, es cierto, es subcampeona del mundo, pero, aunque se lea horrible, no resulta fácil encontrar los argumentos que la llevaron a jugar la final. Es más, a medida que pasa el tiempo y se toma distancia de Brasil 2014, el intento es más complejo. Pero no por ausencia de intérpretes, sino por una carencia palmaria de carácter.
  Nadie se atrevería a dudar de la jerarquía de Messi, Agüero, Mascherano, Tevez, pero... Cuando cambian de camiseta es otra cosa.
  Por eso es que esta noche lo futbolístico queda en segundo plano. Porque la selección necesita dar, y darse, una prueba de carácter que muy pocas veces consiguió en los últimos años, más de 20 ya... Casi 30.
  Después de protagonizar algo muy parecido a un papelón el jueves pasado, la pelota quedó en un segundo plano. Es más, hasta que empiece el juego, el dato más positivo es que Argentina no juega como local. Y eso, hoy por hoy, es un plus para este equipo. Si logra torcerse el brazo a sí misma, gran parte del trabajo estará hecho.
  Es un desafío del que también forma parte Martino, cuya misión más importante, desde afuera claro, parece ser achicar el margen de error desde lo estratégico para que los jugadores puedan gestar el revulsivo anímico que les permita ser competitivos esta noche en el Defensores del Chaco.
  La brecha se profundiza con los resultados adversos. La derrota en la final de la Copa América frente a Chile cayó como una bomba en el alma de estos futbolistas y las esquirlas siguen generando heridas.
  El inconveniente, notorio por cierto, es que la sanación sólo está en los resultados positivos. Se elija el esquema que se elija, la única cura es ganar. En el caso de esta noche, al menos no perder.
  Posdata: nada es más importante que ganar, nada. Para eso se juega, está en el reglamento. Los esquemas van y vienen y en esa dinámica hay que elegir el más conveniente. Gerardo Martino está capacitado para optar por el mejor. Lo demostró infinidad de veces justamente dirigiendo al rival que esta noche estará enfrente.

Especulaciones sobre un equipo sin confirmar

Desde lo estrictamente futbolístico-estratégico, existe un dato que supuestamente favorece: Martino conoce a los futbolistas de la selección paraguaya casi más que Ramón Díaz. Los vio nacer con la camiseta albirroja. Pero puede ser útil o no. Ya lo dijo el Pelado, que ayer arrancó su conferencia de prensa un puñado de minutos después que el Tata: “Martino conoce a los futbolistas de Paraguay tanto como yo conozco a los de Argentina. En estos tiempos no se trata de tener más o menos información. Todos contamos con los elementos necesarios para saber todo del rival”, analizó Ramón con una lógica devastadora para cualquier intento de especulación al respecto.
  No obstante, y a pesar de que Martino dijo que el equipo recién será confirmado hoy mismo, los 11 que plantó en los entrenamientos permiten suponer que a los tres cambios obligados, les agregará dos que tienen que ver directamente con el rendimiento individual en el partido ante Ecuador.
  Aunque si eso fuera lo único que se analiza, el Tata tranquilamente también podría prescindir de Emmanuel Mas, de flojísima tarea. La cuestión es que de acuerdo a los entrenamientos, Funes Mori reemplazará a Garay, Kranevitter a Biglia y Tevez a Agüero en el rubro modificaciones obligadas. Lavezzi ingresaría por Pastore y Zabaleta por Roncaglia en el ítem bajo rendimiento.
  Si juega Funes Mori, muy zurdo, obligará a Otamendi a correrse de primer marcador central, por lo que la defensa tendría dos cambios nominales y otro geográfico.
  Lo de Otamendi podría subsanarse con la entrada de Demichelis, pero la elección del Mellizo responde pura y exclusivamente a las bondades aéreas de la selección guaraní. No se entiende demasiado el ingreso de Lavezzi por Pastore si es que va a jugar por ese sector. Sí, en cambio, sería bastante más lógico si Di María se corre a su posición natural de carrilero con pegada y llegada y Pocho ocupa el lugar de Messi, de quien es su reemplazante natural.
  Poner a Kranevitter y Di María por los costados, parece bastante más atinado teniendo en cuenta no sólo la subida de los externos paraguayos, sino la experiencia del otro día, cuando Mascherano se metió muy cerca de los centrales para poder salir con la pelota y quedó un campo de distancia que los ecuatorianos, por suerte, recién aprovecharon en la red en el segundo tiempo.
  Si las referencias de los entrenamientos son reales, Argentina saldría a la cancha con Romero; Zabaleta, Otamendi, Funes Mori y Mas; Kranevitter, Mascherano y Lavezzi; Di María, Tevez y Correa. Sólo especulaciones de un partido que puede marcar un antes y un después en las eliminatorias.

Analizarían jugar en el interior

La posibilidad surgió ayer aquí en Asunción. Y corrió como reguero de pólvora. En el seno de la selección argentina verían con buenos ojos disputar algunos de los partidos por eliminatorias en condición de local en estadios del interior del país.
Es que la concurrencia en el partido ante Ecuador estuvo muy lejos de la esperada, ya que las estimaciones más optimistas indican unas 35 mil personas las que asistieron al Monumental de Núñez, dejando mucho espacio descubierto y por ende una sensación de poco acompañamiento al equipo albiceleste.
Es sabido que en el interior del país la asistencia es más masiva ya que no es habitual en la Argentina juegue en las provincias, y es por esto que no sería extraño que el seleccionado de Martino juegue algunos partidos en Mendoza, Córdoba o Santa Fe.
Si bien esto no fue confirmado aún por los directivos de la AFA, se supo que fue tema de conversación en el seno del seleccionado.

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