El Burrito debutó y gritó uno
Ariel Ortega enloqueció a Mendoza, le aportó trascendencia a Independiente Rivadavia y en su debut en la Primera B Nacional también gritó. Hizo uno. El tercero de la Lepra, el del 3 a 3 final con Defensa y Justicia.

Lunes 18 de Agosto de 2008

Ariel Ortega enloqueció a Mendoza, le aportó trascendencia a Independiente Rivadavia y en su debut en la Primera B Nacional también gritó. Hizo uno. El tercero de la Lepra, el del 3 a 3 final con Defensa y Justicia.

  El gol fue de penal. A los 62’, no con su freno típico pero con categoría. Tomó poca carrera, pero no amagó y la buscó arriba, donde el arquero no se la podía sacar.

  Era justicia que Independiente no perdiera ante Defensa. Y estuvo bien que fuera él quien se encargara que eso no sucediera. Jugó los 90’, demostrando que está preparado, tal como lo había hecho en la pretemporada millonaria. Pero River, este año quedó a un costado. Hoy Ariel está en Mendoza, en los azules de Independiente.

  Poco importa que el Burrito no luciera como en sus mejores jornadas, ya tendrá tiempo para ello. Llegó a Independiente para encarar una nueva etapa de recuperación por su adicción al alcohol (viajará dos veces por semana a Santiago de Chile para retomar su tratamiento), en lo futbolístico nadie duda que le aportará mucho a los dirigidos por Roberto Trotta. Esta vez aportó chispazos. Y un gol para que lo empezaran a disfrutar los 20.000 hinchas que lo fueron a ver. l