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El arquero de Newell's ataja las criticas

Ataja bien adentro y afuera de la cancha. Tiene muy buenos reflejos para reaccionar bajo los tres palos y muestra la misma astucia para analizar la realidad de Newell’s al enfrentar los micrófonos. Cuando brinda su opinión se olvida de los protocolos y contesta lo que siente. El uno rojinegro no tiene reparos para aceptar los errores cometidos, pero enseguida aclara: "En Newell’s no todo es tan malo".

Miércoles 17 de Junio de 2009

Ataja bien adentro y afuera de la cancha. Tiene muy buenos reflejos para reaccionar bajo los tres palos y muestra la misma astucia para analizar la realidad de Newell’s al enfrentar los micrófonos. Cuando brinda su opinión se olvida de los protocolos y contesta lo que siente. El uno rojinegro no tiene reparos para aceptar los errores cometidos, pero enseguida aclara: "En Newell’s no todo es tan malo". Valora el año futbolístico en la tabla acumulada, sin dejar de admitir que en el último semestre el equipo no estuvo derecho a la hora de definir en el arco contrario y pagó caro la falta de contundencia: "Siempre tuvimos un pero y en fútbol no hay peros".

   —¿Qué balance hacés del año futbolístico? —Entre el Apertura y el Clausura fuimos dos equipos distintos. Hay siete y ocho titulares de diferencia y no es comparable un torneo con el otro.

—¿Se sintieron las bajas de los jugadores que emigraron? —El tema es que en un sólo libro de pases se fueron Ré, Fabbiani, Machín y el primer suplente de la delantera que era Juan Ferreyra. Además, Leandro Torres y Pablo Aguilar son suplentes y Diego Torres está lesionado. La línea que más se resintió fue la del ataque y ahí es donde ahora más nos cuesta. Es otro equipo.

—¿El cambio de comisión directiva incidió en esta última campaña? —Newell’s vivió un año muy particular en general. El cambio de autoridades no incidió en los resultados. Igual, hay un montón de cosas que pasaron este año. A pesar de eso, Newell’s está en el lote de arriba de la tabla general. A mitad de torneo cuando todos los equipos se reforzaron, acá pasó lo contrario. Había que ver cómo se retenía a los jugadores. Así y todo nos mantuvimos ahí. No es todo tan malo. El equipo es el que menos perdió en la temporada acumulada (8 cotejos al igual que Vélez) y es la segunda valla menos vencida (Newell’s sufrió 37 goles y Gimnasia LP apenas 35). No todo está mal.

—¿Qué es lo más preocupante de la actual campaña? —No ganar. El problema no son los partidos que perdimos. El problema son los que no ganamos. Hubo muchos partidos que hicimos méritos para quedarnos con el triunfo y no lo hicimos. Después, perder cuatro creo que está dentro de la lógica. Uno no quiere perder nunca, pero eso es muy difícil.

—¿Seguís en Newell’s o cambiás de aire? —Lo estan manejando los dirigentes. Yo ni pregunté. Lo mío es jugar al fútbol y los negocios los hacen otros. Claro que mi intención es continuar acá.

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