Ovación

El árbitro castigó al Salaíto

A cinco del final Battaglia inventó un penal, El Porvenir aprovechó el regalo y se llevó la victoria.

Lunes 01 de Junio de 2015

A cinco del final Argentino se quedó con las manos vacías y con mucha bronca. La paupérrima labor del árbitro Juan Battaglia fue clave en el resultado final. El juez cobró un penal inexistente y El Porvenir, con muy poco, se llevó tres puntos de oro de barrio Sarmiento con el 1-0. Encima, para completar la mala actuación, en el final no vio dos manos muy claras dentro del área visitante, lo que hubiese cambiado la historia del encuentro.
El Salaíto volvía a presentarse ante su gente y tenía una inmejorable chance para lograr una segunda victoria consecutiva en el  certamen, ya que los dirigidos por José Previti venían de obtener una importante victoria ante Deportivo Paraguayo, el martes pasado.
Para que ese triunfo tomara mayor importancia en la floja campaña, el equipo debía hacerse fuerte en el Olaeta. Pero una desafortunada tarde del hombre de negro y la falta de puntería propia lo privaron de al menos quedarse con un punto.
El trámite fue a pedir de los locales. Desde el inicio el albo tomó el control y a los 13’ y 18’ con sendo remates de Kevin Domenech y Facundo Reynoso llevaron peligro al arco de Maxi Díaz.
La visita, con muy poco, se las ingenió para llegar al arco de Luciano Andrada. Fue a los 22’ y 28’, cuando el delantero exigió al uno local. Fueron las únicas de la etapa inicial, en la que Argentino dejó una mejor imagen.
En el complemento, el Salaíto salió decidido a quebrar la igualdad y creó cuatro claras situaciones en el arco de los de Gerli. Pero el uno visitante le puso un candado al arco de El Porvenir.
Los minutos pasaron y a los 85’ llegó la supuesta mano que vio el árbitro Battaglia de Maximiliano Acuña y para sorpresa de todos sancionó penal.
Toloza con un remate cruzado venció a Andrada para poner el 1-0 que castigó demasiado a los dirigidos por Previti.
El local sintió el impacto, salió a vender cara la derrota y ahí llegaron las dos manos de los jugadores visitantes dentro del área y a ellas Battaglia no las vio. Se hizo el desentendido y no cobró nada.
Argentino, sin merecerlo y por culpa del árbitro Battaglia, se quedó con las manos vacías.

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