Ovación

El aguante de los hinchas no alcanzó para que el canalla traiga la Copa

Miles de hinchas canallas se dieron cita en el estadio sanjuanino para alentar al equipo canalla, pero al final se quedaron con la desazón por la derrota desde el punto del penal.

Miércoles 26 de Noviembre de 2014

Central pasó de la efervescencia y del azul y amarillo pleno con el que vistió al estadio Bicentenario de San Juan en la previa del partido a la frustración, desazón e impotencia del final. Un dolor que comenzó a cristalizarse cuando el Sapito Encina no acertó en su ejecución y la pelota se quedó en las manos de Marcos Díaz.

La desazón se instaló en la tribuna de la hinchada canalla, que en una gran mayoría copó el estadio San Juan del Bicentenario. Esa misma hinchada que desde las primeras horas de la mañana fue cambiando la fisonomía de la capital cuyana. San Juan se vio entonces sacudida por los primeros contingentes de hinchas auriazules que con sus banderas, sus camisetas y sus cánticos sacudieron la tranquilidad de las calles sanjuaninas.

Y mientras algunos prefirieron ir muy temprano hasta el estadio del Bicentenario, otros eligieron darse una vuelta por la hermosa San Juan antes de dirigirse a la cancha. Siempre en grupos numerosos, cantando y desplegando su euforia y su confianza.

Todo explotó a las 19.04, cuando el micro que trasladó a la delegación canalla llegó al estadio. Previamente, a las 18.44, lo había hecho de manera más tranquila el equipo de Huracán.

Los hinchas se reunieron al rededor del colectivo y saludaron a los futbolistas que tranquilamente descendieron del ómnibus y respondieron a sus hinchas.

En tanto, en las tribunas el azul y amarillo se iba instalando en las tribunas y los hinchas canallas no cesaban en su aliento.

Por allí se lo pudo ver al exdirigente canalla Pepe Grimolizzi como un hincha más e incluso el expresidente Norberto Speciale se hizo unos segundos para dialogar con LT3 y recordar que "yo no tengo ningún mérito en todo esto, quizás el haber acompañado y haber traído los refuerzos que pidió Russo".

"Pero en esta tenía que estar", dijo eufórico Speciale.

Después, el sufrimiento de ver a su equipo no trascender en la cancha, a pesar de lo cual no cesó en su aliento y acompañó hasta el momento del último penal. El esfuerzo de la gente no fue recompensado. Los jugadores no estuvierona  la altura de las circunstancias y ahora será tiempo de replanteos. Más allá de que el hincha canalla siga alentando, fiel a su costumbre y a su convicción.

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