Ovación

El agua cayó como excusa para suspender Newell's-Estudiantes

La Superliga suspendió el partido de Newell's casi cuatro horas antes por las inundaciones en los alrededores de la cancha de Quilmes, pero sobre todo porque le convenía a Estudiantes.

Domingo 30 de Septiembre de 2018

Lo peor, los hinchas leprosos que estaban llegando a la ciudad de Buenos Aires tuvieron que pegarse la vuelta en la misma autopista, con las ganas de ver a su Newell's jugar de visitante. Es que a las 14 la Superliga anunció la suspensión del partido con Estudiantes, en cancha de Quilmes. Y justamente los alrededores del estadio cervecero, por el fuerte temporal de lluvia que anegó gran parte de esa localidad, fueron la excusa perfecta para que no se disputara el encuentro de la 7ª fecha. No la principal. Es que un par de horas antes también se había postergado el partido que debía jugar San Lorenzo. ¿Qué tiene que ver? Mucho, pero para el pincha, con el que los azulgranas jugarán el miércoles por Copa Argentina. Una combinación en la que la Lepra nada tiene que ver, pero se vio en el medio. Es más, fue el principal perjudicado, desde lo económico por los días de hotel, comidas y traslado que deberá volver a afrontar. Justo este es un gran tema, definir cuándo se jugará este cotejo, ya que no hay fechas disponibles cercanas. Tanto por el fixture rojinegro como el rojiblanco.

   En Quilmes se llovió todo, es cierto. Desde las 2 de ayer hasta cerca de las 11. Las imágenes en Twitter mostraban la problemática de una ciudad casi anegada. Cómo habrá sido que el campo de juego se veía con mucha agua. Claro que faltaban 6 horas para el horario de inicio del cotejo.

   Enseguida, desde distintos sectores vinculados al club que le prestaba la cancha a Estudiantes se encargaban de recordar que "desde el 95, cuando inauguramos el nuevo campo de juego, nunca se suspendió un partido por lluvia". Esta vez sí.

   "La cancha tiene un drenaje espectacular", decían otros. Y se notó porque en horas del mediodía las imágenes en otros tuits la mostraban ya sin agua. Algo que alentaba alguna esperanza de que se jugara. También el hecho de que se había cortado la lluvia. Pero... también los reclamos de los ciudadanos quilmeños se hacían oír, porque "hay muchísimas familias con el problema de tener agua hasta las rodillas y algunos piensan en jugar un partido que a nosotros ni nos interesa". "Además, nos van a romper el campo de juego", decían otros.

   "Al partido de San Lorenzo con los tucumanos ya lo suspendieron, van a tener ventaja para el miércoles", era el reclamo pincharrata mirando a la Copa Argentina, esa en la que Newell's espera rival, Almagro o el clásico, lo que sabrá el miércoles próximo. En el medio siempre estuvo Newell's. Que estaba listo para jugar. Que quería salir a la cancha y mostrar el mismo nivel con el que le jugó el segundo tiempo a Lanús, para que así sea cierta la chance de llevarse un buen resultado. ¿Un triunfo? Por qué no. No sería sencillo, pero desde adentro del plantel tenían grandes expectativas.    

Y a las 14 llegó la suspensión. Justo cuando Ovación pasaba por la 9 de Julio a la altura del Obelisco. A un par de cuadras de donde el plantel rojinegro esperaba la orden para partir a la cancha, lo que estaba previsto a las 15.30. Entonces, a rediagramar la jornada. Sin partido, qué hacer.

   Omar De Felippe y su cuerpo técnico decidieron esperar que Pancho Aquilano volviera de la cancha de Quilmes con todos los elementos de la utilería. Le había costado llegar, según reconocieron él y el chofer de la combi en diálogo con Ovación. Entonces, algunas cosas se subieron al micro rojinegro que esperaba en marcha, y otras subieron al piso 13 del hotel donde los jugadores se habían hospedado desde la tarde del viernes. Ahí se movieron en el gimnasio (ver página 4). Luego merendaron y a las 17.30 pegaron la vuelta a Rosario.

   A todo esto, en Buenos Aires hasta había salido el sol. Increíble. Pero cierto. Claro que no duró demasiado. De a poco las nubes volvieron a darse una vuelta. Es más, según el Servicio Meteorológico también anunciaba una nueva lluvia para el horario que estaba previsto que el árbitro Echavarría diera inicio a las 17.45.

   Al final, la lluvia no reapareció, por eso se puede especular con que se hubiese jugado sin inconvenientes. Sí se preveían nuevas precipitaciones para la noche y hasta el mediodía de hoy, por eso tampoco se manejó la chance de jugarlo este domingo.

    A todo esto, los hinchas leprosos ya estaban de regreso a Rosario, quedándose con las ganas de ver a su equipo. Y los jugadores regresando en el colectivo con la bronca de no haber podido jugar, de alimentar el entusiasmo por un nuevo resultado positivo, de un triunfo que cortara la mala racha de visitante. Ahora deberán, todos, esperar al partido del lunes 8 contra Colón, en Santa Fe.

    Ayer Newell's no tuvo la chance de mediar en torno a la suspensión del partido. Es que por un lado es lógico que por la problemática de las inundaciones en Quilmes se impusiera la suspensión. También que Estudiantes sacara provecho porque le convenía postergarlo. Otro día estará la lepra metida directamente en la problemática y seguramente la Superliga dispondrá lo mismo. ¿Será? Sería justo.

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