El 10, el showbol y la lepra
Las últimas veces de Maradona en Rosario fueron en 2006 y 2007.

Martes 29 de Octubre de 2019

Diego Maradona revolucionó también el ambiente rosarino y el de los leprosos en particular hace 13 años. Un 19 de mayo de 2006 el Diez se había calzado los cortos para recorrer distintos lugares y jugar al showbol. Pero era una excusa nada más para que el que fue el mejor del mundo convocara a sus seguidores y lo siguieran viendo en acción en una cancha reducida. En esa ocasión la selección argentina venció a Colombia 9 a 4, aunque el resultado fue anecdótico. El estadio cubierto lució colmado y casi en su totalidad pintado de rojo y negro. Y la multitud se llenó de éxtasis cuando se puso la camiseta de Ñuls para saludar a un público impaciente y, a la vez, maravillado con su presencia.

   En el equipo el Diez estaba acompañado por Goycochea, Gamboa, Mancuso, entre otros. Todo un gran negocio, un detalle para nada menor dentro de esta historia donde surge la pasión extrema y un idilio hacia una persona difícil de explicar con cierta cordura.

   Fue un "Marashow”, como tituló ovación en aquella ocasión el encuentro de Diego y sus muchachos contra los cafeteros. El Diez es el que atraía a los sponsor, reventaba las boleterías y generaba una movida económica increíble. Ni más ni menos como en la actualidad, donde sucede lo mismo. O, quizás, en mayor escala. Lo reconoció sin titubear Ricardo Giusti en la charla con Ovación de la edición de ayer, en la que dijo: “Donde va Maradona es negocio”. No hay manera de sostener lo contrario porque es así, aunque resulte increíble.

   Esa noche los leprosos estuvieron de parabienes porque una vez más Diego demostró su sentimiento a Ñuls y lo hizo sobre el final cuando saludó a los cuatro costados con la leprosa pegada a su piel.

   Después de lo vivido en el club Diego se trasladó al Sindicato de la Carne, donde estaban preparadas las mesas para la cena de no más de cien personas, donde Ovación estuvo presente para acompañarlo.

   Esa fue la penúltima vez de Diego en Rosario porque un año más tarde, el 3 de agosto de 2007, vino nuevamente con la selección para enfrentar a Uruguay y en la previa conoció en persona a Messi. El primer contacto con el que sería su sucesor como “mejor del mundo”.

   Diego ayer volvió a Rosario y dio inicio a la revolución maradoniana en la previa a un Newell's-Gimnasia que será histórico.