Duendes no perdona
Sin jugar al ciento por ciento de su potencial, Duendes ganó un partido complicado, duro y por momentos caliente, ante un rival como Crai que vendió cara la derrota. Al verdinegro le bastó con un tiempo para acomodarse y otro para definir el pleito a su favor. Dio vuelta un marcador adverso de 13-0 con el que terminó el primer tiempo para imponerse 30-21...

Domingo 24 de Agosto de 2008

Sin jugar al ciento por ciento de su potencial, Duendes ganó un partido complicado, duro y por momentos caliente, ante un rival como Crai que vendió cara la derrota. Al verdinegro le bastó con un tiempo para acomodarse y otro para definir el pleito a su favor. Dio vuelta un marcador adverso de 13-0 con el que terminó el primer tiempo para imponerse 30-21 (4-0) y estirar su racha invicta.

  A la hora de analizar el resultado hay que poner en la balanza algunas cuestiones que no son menores, como son la motivación y la concentración. En ese sentido la visita llegó a Rosario con todos los brios, entonada por el triunfo ante Jockey y ostentando un liderazgo, bien ganado, pero que sorprendió a más de uno. Enfrente estaba Duendes, un equipo que no regala nada, pero del que se preveía una cierta merma en su rendimiento tras lograr la clasificación a los cuartos de final en el Nacional de Clubes. En ese contexto, verdinegros y santafesinos explotaron lo mejor de sí y se sacaron chispas.

  Crai entró a la cancha como si fuera a disputar una final. Duendes no. Ahí el conjunto de la capital provincial sacó provecho ya que se mostró como un equipo deshinibido que le jugó de igual a igual al dueño de casa. Presionó bien, peleó todas las pelotas y logró imponerse en formaciones claves como el scrum, el line y en los rucks.

  Dueño de la pelota, Crai proponía el juego aferrado a una confianza ciega en sus fuerzas y pronto empezó a sumar. Mussachio anotó el primer try cuando el reloj marcaba el primer cuarto de hora y después Damiani estiró las diferencias con la conversión, un penal y un drop.

  Por el lado de Duendes el panorama no era alentador ya que al letargo que sufría se le sumaba que los santafesinos le tomaron la mano y le sacaron ritmo a su juego. El equipo necesitaba reaccionar, por eso el entretiempo cayó como anillo al dedo.

  Desde el arranque del complemento Duendes fue otro equipo. Fue como que Crai le pisó la cola a un león dormido y ya nada fue igual. El try de Imhoff, tras una excelente habilitación de Fulco con el pie, abrió el camino. Pocos minutos después el propio Fulco aterrizó en el ingoal visitante y la victoria cambió de dueño. Duendes tomó las riendas del partido y las acciones fueron sin concesiones ya que la visita no se resignó. Fue entonces cuando la certeza de Miralles desequilibró la balanza hasta que llegó el try de Basso sobre el final, que terminó bajando el telón a un segundo tiempo en el que con inteligencia y oportunismo selló una victoria inobjetable. l