Ovación

Duendes dio demasiada ventaja y cayó ante Jockey (C)

Es cierto que no había nada en juego y que el partido era un trámite para cumplir con el fixture, pero la caída sufrida ante Jockey Club Córdoba por 21-37 será difícil de digerir.

Sábado 19 de Abril de 2014

Ayer Duendes dio muchas ventajas. Demasiadas. Y lo pagó con una derrota que le arrebató el invicto que sostenía en el Nacional de Clubes desde las semifinales del 2010, cuando cayó ante Hindú. Es cierto que no había nada en juego y que el partido era un trámite para cumplir con el fixture, pero la caída sufrida ante Jockey Club Córdoba por 21-37 será difícil de digerir.

   En esa parte del barrio Las Delicias no es común dar dádivas por eso extrañó lo generoso que fue el local en ese sentido. De arranque presentó una formación con un solo titular en relación al equipo que venía jugando (Román Miralles), preservando a la mayoría de los jugadores para la semifinal, haciendo que descansen o bien se recuperen bien de sus lesiones. Sin querer, esto desnudó una notable diferencia de nivel entre los titulares y quienes lo reemplazan. La de ayer era buena oportunidad para que los que entraban demostraran el hambre de ocupar un lugar en el primer equipo, pero la chance fue dilapidada por la mayoría de los que jugaron.

   En este contexto, Duendes saltó al campo de juego para jugar un primer tiempo olvidable. Los primeros cuarenta minutos fueron de los peores de los últimos años, a tal punto que hay que irse muy atrás en el tiempo para encontrar un partido en el que el equipo del Fantasma no haya marcado al menos un penal en ese lapso, como pasó ayer. En la ofensiva, el verdinegro quedó en deuda pero no fue en el único aspecto que terminó con los números en rojo. En defensa no tuvo un tackle solvente, lo que facilitó la tarea del ataque cordobés que no dejó escapar su oportunidad para sumar para evitar el último lugar en la tabla y así mantener la plaza.

   Sin pelota no se puede jugar y Duendes no la tuvo, y para colmo cuando la podía conseguir, equivocaba los caminos y la perdía con suma facilidad. En ese sentido hubo muchas pelotas que se perdieron en el contacto y otras tantas en los rucks, una formación que el local sufrió y mucho. Así sin su preciado objeto, Duendes deambuló como un fantasma, por eso lo mejor que le podía pasar era el pitazo final del primer tiempo, más allá de que el 0-22 parecía ya inalcanzable.

   En el segundo tiempo hubo cambios de nombres y fundamentalmente de actitud. Los ingresos de Pedro Escalante, Randisi, Céspedes y Basso, sobre todo, le dieron otra fisonomía al equipo.
  Una levantada interesante en la primera mitad los acercó en el marcador. Pedro Escalante y Juan Roques llegaron al try y pareció que la historia podía revertirse ya que el hípico cordobés sintió los impactos. Pero no fue así, Duendes le dio la chance de recomponerse y el Jockey cordobés lo terminó de liquidar, obviamente aprovechando los regalos del anfitrión.

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