Lunes 04 de Diciembre de 2023
Cuando llamaron a Fernando Rapallini al VAR en el adicional del partido, los corazones auriazules se paralizaron. Es que Dannovi Quiñones había abierto el brazo cuando saltó tardíamente frente a Maximiliano Romero y cuando la pelota le dio, la ilusión canalla pareció desmoronarse. Fue penal, el juez lo dio y Juanfer Quintero lo convirtió para el 2-2 de Central-Racing. Situación similar, con menos dramatismo, se dio al final del primer tiempo, cuando el árbitro cobró la pena máxima a favor de los canallas. En una y una, sin discusión.
A los 47’ del primer tiempo, Malcorra ejecutó un tiro libre a la cabeza de Mallo, Arias salió tarde y le dio un puñetazo que Rapallini no advirtió. El VAR a cargo de Germán Delfino sí lo observó, lo hizo ir a la pantalla y lo cobró para el 1 a 0 de Central.
Jaminton Campaz, que también marcaría en la definición por penales, lo ejecutó a la izquierda de Arias que alcanzó a tocarla.
Y en el último instante, cuando Central erraba goles en cada contra, llegó el centro al área canalla, Romero le ganó a Quintana y cabeceó, encontrando en el camino la mano extendida de Quiñones que Rapallini no vio. Delfino sí, pantalla de nuevo y penal.
Después lo sabido, el 2-2 de Juanfer Quintero (luego de que Mallo rompiera el punto del penal con el botín y fuera agredido por Roger Martínez) y el infartante 7-6 que compensó todo a Central.