Ovación

Divididos (pero juntos)

Ricardo Caruso Lombardi soltó la lengua, como ya es habitual en él, y los hinchas de Newell’s y Central recogieron el guante. El entrenador rojinegro blanqueó su deseo de que ambos equipos rosarinos se salven del descenso

Viernes 21 de Diciembre de 2007

Ricardo Caruso Lombardi soltó la lengua, como ya es habitual en él, y los hinchas de Newell’s y Central recogieron el guante. El entrenador rojinegro blanqueó su deseo de que ambos equipos rosarinos se salven del descenso y Ovación salió a la calle para conocer cómo habían repercutido esas declaraciones en el mercurio popular. La mayoría se plegó a la idea de pensar más en su equipo que en caerle con fuerza al rival de toda la vida. Todos cruzaron los dedos para que sus clubes realicen una gran campaña y sorteen el asfixiante escollo de la tabla de los promedios. Se notó a las claras que el miedo a perder la categoría pudo más que el tan mentado folclore de la ciudad.

  Igual, también hubo lugar para la cargada sarcástica. Por eso algunos simpatizantes, los menos, optaron por burlarse del adversario y no descansar en la complicada situación que atraviesan sus equipos.

Las palabras de Caruso Lombardi rompieron ciertos códigos. Es que el conductor se animó a decir lo que alguien identificado con Newell’s o Central nunca hubiera dicho. En Rosario siempre se miró más la desgracia ajena que el bienestar propio. Por eso causó sorpresa lo que dijo Caruso y mucho más la sensata respuesta de la gente. Sin dudas un paso adelante.

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