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Diferencias y similitudes del Central que inició el torneo y el de la segunda rueda

Transcurridas tres fechas de la segunda vuelta del campeonato, el momento para internarse en algunas de las diferencias y similitudes que mostró Rosario Central en el inicio de la competencia a hoy (se excluye el encuentro contra Desamparados, perteneciente a la primera rueda) parece propicio.

Miércoles 29 de Febrero de 2012

Transcurridas tres fechas de la segunda vuelta del campeonato, el momento para internarse en algunas de las diferencias y similitudes que mostró Rosario Central en el inicio de la competencia a hoy (se excluye el encuentro contra Desamparados, perteneciente a la primera rueda) parece propicio. La cosecha de puntos (7 de 9 antes y 6 de 9 ahora) es uno de los ítems en cuanto a los puntos de concordancia. El volumen de juego, la capacidad goleadora y resistencia defensiva pueden ubicarse en el otro rubro. Siempre teniendo en cuenta, claro está, que el trayecto por recorrer aún es demasiado extenso.

Como primera medida hay que resaltar que después de haber encontrado una línea de juego que entregó buenos dividendos, sobre todo en lo que al sistema táctico se refiere, hoy el equipo se mueve ya con más convencimiento. "Al principio por ahí éramos un equipo un poco más conservador" destacó Matías Lequi al respecto.

Los puntos. Aquel arranque de torneo fue esperanzador desde todo punto de vista. A esta altura se habían cosechado siete unidades de nueve posibles (triunfos ante Defensa y Justicia y Gimnasia y empate frente a Atlanta). Lo de ahora fueron dos victorias (Defensa y Atlanta y una derrota). Lo obtenido está apenas un escalón por debajo, pero siempre dentro de una eficacia (66,66 por ciento) más que óptima.

Cómo juega. Cuando Pizzi comenzó a darle rienda suelta a su idea futbolística la coyuntura era otra. El conocimiento del plantel y las características de muchos jugadores no estaban tan pulidos como hoy. Por eso arrancó con un sistema de juego (4-4-1-1) que a la segunda fecha ya fue reemplazado por la doble línea de cuatro, con dos delanteros. Pero de lo que no quedan dudas, pese a que arrancó afilado en cuanto a los puntos obtenidos, es que el volumen de juego no era el de hoy. Es que en Florencio Varela si bien se ganó, la diferencia fue más desde lo físico que desde lo futbolístico. No fue demasiado bueno el partido que se hizo, más allá de la importancia de los tres puntos. Similar fue lo ocurrido en Villa Crespo. Aquellos 90 minutos ante Atlanta fueron de lo peor que el canalla mostró en el campeonato, prácticamente sin generar ni una chance de gol. Sí fue sólido lo de Gimnasia, al que Central le ganó no sólo con sacrificio. Esta vez hubo una diferencia marcada ante Defensa, pero sobre todo como contra Atlanta. Es más, amén de la derrota, si la fineza en la definición hubiese sido otra, el partido en La Plata bien pudo liquidarse en la primera etapa. Pasando en limpio, hoy el andamiaje futbolístico luce mucho más pulido y eso debería, a priori, tomarse como un cimiento básico.

Lucía más seguro. La fortaleza defensiva que el equipo había logrado en aquellas primeras fechas fue resaltado una y mil veces desde adentro como desde afuera del plantel y tomado como un argumento insoslayable. En 270 minutos sólo Defensa y Justicia pudo marcarle al canalla y encima en una jugada de pelota parada. ¿Qué ocurre hoy? Nada que alarme al cuerpo técnico, pero en la misma cantidad de tiempo ya son cuatro los goles que recibió Jorge Broun. Esto sin dudas tiene que ver con la propuesta ofensiva que lleva adelante el equipo desde el primer minuto hasta el último y con lo que Lequi hizo referencia, aunque eso no deba servir como excusa. En contrapartida, la capacidad goleadora tuvo una mejora. De aquellos tres tantos convertidos se pasó a cinco, con la salvedad de que en ese rubro ahora hay más colaboradores de Gonzalo Castillejos.

Un resultado positivo ante Instituto (en la primera rueda Central venció a los cordobeses en el Gigante) ayudará para abonar la teoría de que el camino se está recorriendo bajo las mismas coordenadas. De la misma forma, un traspié podrá echar por tierras algunas consideraciones de un análisis que hoy es claro, amén de que, se sabe, son los puntos los que mantienen calmo o alteran el estado de ánimo.

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