Diezmado, Central se soltó y jugó mejor
Mientras tuvo la obligación de ir en busca del resultado ante Lanús, al equipo de Somoza le faltó juego pero con uno menos mostró una vida más saludable.

Martes 07 de Junio de 2022

Hay situaciones y situaciones que pueden darse en medio de un partido y Central vivió dos caras totalmente distintas en esos 90 minutos en los quedó claro que cuando le sacaron la responsabilidad y la carga del partido fue cuando mostró su mejor cara. Coincidió justamente con el ingreso y debut de Nazareno Romero, quien dejó una muy grata impresión. Aunque eso es apenas una de las varias aristas para analizar y entender qué fue de la vida de este Central cuando tuvo que asumir el riesgo y qué hizo cuando le sacaron la mochila del protagonismo.

La sensación más fuerte que quedó en la noche del Gigante fue que Central se sintió mucho más a gusto en el segundo tiempo, jugando con uno menos, que en ese primer tiempo en el que todo lo que intentó le salió mal. Hay una forma de entender lo que sucedió, que puede despertar hasta algún que otro elogio, pero puede analizarse todo desde otro lado, lo que podría implicar un llamado de atención para Somoza y sus dirigidos.

Un equipo con ambiciones, como dicen tener Central, las ansias de protagonismo jamás debieran resignarse y jugando en el Gigante mucho menos. Ahora, cuando la cosa estuvo once contra once, a lo largo de los primeros 45 minutos, a este equipo de Somoza le costó horrores plasmar ese formato de equipo sólido y con un idea de juego clara. De hecho, salvo en un par de jugadas aisladas, a Central todo se le hizo cuesta arriba cuando cargó con la obligación de llevar las riendas del partido. Es más, durante unos largos minutos la pasó decididamente mal. Pero todo cambió tras la expulsión de Benítez. ¿Raro? Seguramente. Pero fue lo que sucedió.

Es que en inferioridad numérica el canalla entendió que la obligación ya no reposaba sobre sus espaldas (igual el Gigante exigió y hasta en un determinado momento hubo insultos hacia la comisión directiva) y ahí mostró otra cara. Fue un equipo más suelto, de mejores asociaciones y transiciones. Hizo bien en entender que lo primordial era abroquelarse y salir rápido de contra y en ese aspecto también cumplió.

Somoza se guardó cuatro cambios en el bolsillo, pero quizá porque vio que con Romero en cancha alcanzaba para lograr el cometido. Para el exVélez un párrafo aparte, ya que fue pieza clave en la solvencia que mostró el equipo en el complemento. Porque le metió ganas, compromiso y también inteligencia.

Los tres pibes no pudieron debutar

Kevin Silva, Tomás O’Connor y Fabricio Oviedo, los tres juveniles que fueron al banco por primera vez, no tuvieron la chance de ingresar y de sumar sus primeros minutos en primera. También estuvo en el banco Leandro Iglesias, otro de los pibes que prometen de las inferiores canallas. Somoza entendió que el partido no daba para que ingresaran en este partido.