Ovación

Día de juguetes y autitos chocadores

Ian Reutemann, el niño de la ACTC que venía de ganar por primera vez con 16 años en el TCPM, repartió regalos a los chicos junto al rosarino Pedro Boero y luego en carrera lo embocaron feo.

Lunes 19 de Agosto de 2019

A principios de año clavó una pole y se transformó en el piloto más joven en la estructura de la ACTC en lograrlo, con apenas 15 años. En la fecha pasada consiguió su primera victoria en el TC Pista Mouras y ya con 16 también marcó un hito. Por supuesto, esos logros fueron más resonantes porque Ian Reutemann porta un apellido muy caro al sentimiento tuerca argentino, el del Lole Carlos Alberto, su tío abuelo. Pero como la historia recién está en sus comienzos y la sigue construyendo, ayer volvía a pista en Río Cuarto con muy buenas perspectivas. Pero el de la localidad santafesina de Humboldt no pasó de la primera curva en Río Cuarto. Lo embocaron feo, la Dodge quedó en el medio de la pista y volvieron a pegarle quedando como la locomotora de un tren de vagones destruidos. Por fortuna, sólo fue eso. El Día del Niño, que lo empezó obsequiando regalos junto a su compañero de equipo, el rosarino Pedro Boero, para todos los pequeños que se acercaran a los boxes del Martos Med antes de la carrera, terminó de la peor manera para el más niño de todos.

El que llegaba como líder del TCPM, Otto Fritzler, y Matías Frano se dieron de lo lindo apenas el semáforo dio luz verde, el segundo se fue afuera pero el descalabro ocurrió atrás. Reutemann encaraba bien la curva pero Fernando Iglesias le pegó, lo hizo entrar en trompo y regresar al medio de la pista, donde otros no pudieron esquivarlo. Así se armó como un tren descarrilado detrás y la fortuna fue que los impactos fueron a baja velocidad, ya que los autos llegaban a la curva bajando cambios.

"Una lástima. Venía para hacer una buena carrera, pero por culpa de dos o tres que se exceden y no miden las consecuencias perdí una buena oportunidad. Además quedó todo el auto roto, no sé qué vamos a hacer", se lamentó Reutemann, que perdió puntos valiosos que le impiden ya ganar la fase regular. Llegó a Río IV a sólo 17 puntos de Fritzler y se fue a 50 del ganador Marcos Castro. Imposible sumar esos 15 extra para encarar la Copa Coronación de Plata.

La bronca de Reutemann y de todo el equipo rosarino Martos Med tenía que ver con que el de Humboldt largó 4º la final, luego de ser 2º en la clasificación y en la 2ª serie. Aunque después la estructura que funciona bajo el Galarza Racing de Acebal se iría más contenta con el 4º puesto del rosarino Pedro Boero en la categoría mayor, el TC Mouras, y el boleto prácticamente asegurado para la Copa Coronación de Oro.

En su primer año bajo la estructura de la ACTC, Boero prácticamente logró el primer objetivo de entrar a la copa una fecha antes del final de la fase regular. Venía de dos podios seguidos en La Plata y en la primera visita del TCM a Río Cuarto nunca estuvo en condiciones de repetir. Si bien largó 4º rápidamente se desenganchó de la lucha por la punta y aseguró los puntos que lo mantienen 8º en el campeonato y 45 puntos arriba del 13º, con 47 por disputar. Eso sí, le falta el triunfo obligatorio.

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