Destino Mundial
La patinadora del club Provincial Sofía Matich, de 18 años, salió campeona nacional en su categoría y clasificó a Francia 2018.

Hacer bucles precisos y elegantes sobre los patines y ricas tortas Tofi son dos especialidades de la patinadora artística Sofía Matich. Puede parecer que las dos peculiaridades de esta muchacha de 18 años no tengan nada que ver una con otra, pero no es así. La rubia y esbelta deportista de la categoría junior internacional del club Provincial, e integrante de la selección argentina, viajará el 1° de septiembre al campeonato Panamericano de la especialidad, en Bogotá (Colombia), y el 1° de octubre competirá en el Mundial de Vendeé (Francia), a poco más de 400 kilómetros de París. Todo eso será posible sólo por el esfuerzo económico de sus padres y lo que ahorra ella cuando echa mano a la repostería. Y por los logros que va conquistando podría decirse que ambos fuertes de Sofía van sobre ruedas.

Representando a Rosario también viajarán Tomás Masía, Luis de Mattía y Juan Francisco Sánchez, pero Sofía será la única de la ciudad en su categoría. Todos serán parte de los 94 patinadores argentinos que viajarán al Panamericano y de los 32 que serán parte del Mundial.

¿Por qué entonces destacar la figura de Sofía? Porque, entre otros logros, este mes la reconoció la Cámara de Senadores provincial. Por propuesta del senador socialista Miguel Cappiello declararon de interés "el desempeño deportivo de la joven patinadora artística integrante del seleccionado argentino", por entender que "desde que comenzó a desarrollarse en la disciplina ha participado en múltiples torneos y este año obtuvo la medalla de oro en su categoría en el certamen de patinaje de Sedmak-Bressan que se realizó en Italia y el mes próximo competirá en el campeonato Panamericano, en Colombia".

Como no podía ser de otro modo, Ovación la encontró entrenando, con la malla de la selección albiceleste. Lo hace a razón de seis horas por día. Patina desde los 5 años, su primer par de patines fue un regalo de su madrina y eran usados.

"Los segundos me los compró mi abuelo Lucho. Hoy tengo tres pares, los últimos me los compré en Italia", cuenta mientras abre la valija con un par más adentro. Sí, valija. Las nenas que patinan en el club (un total de 250 de entre 5 y 20 años) van a entrenar con valijas de cabina de vuelo, para cargar como mínimo dos pares de patines (que cotizan a razón de 300 euros cuando se trata de ejemplares profesionales). En un rincón del gimnasio cubierto donde entrenan las patinadoras reposan valijas de todos los colores, como si se tratara de un aeropuerto. La de Sofía es de color negra porque se le rompió la rosa, el color que más le gusta. A pedido de este diario muestra qué lleva adentro. Y, según dice, son todas cosas imprescindibles para ella: invisibles y gel para el pelo, cintas con estrás y llaves para los patines.

"Tengo más que un mecánico", agrega antes de mostrar que también tiene un pomo de crema para sus pies doloridos y lastimados por el patín.

"Hasta sueño con que patino, porque ahora esto es mi vida, empecé a estudiar Ciencias de la Educación pero me fui un tiempo a Italia a entrenar y no seguí. Me gustaría seguir patinando y en un futuro ser entrenadora", proyectó.

Todo un equipo de entrenadoras le marca el paso a Sofía. Son Lelica Giménez, Clarisa Rodríguez y Bárbara Plenza, todas coordinadas por Mara Baiochi. Y cerca de ella también está su mamá, Natalia, y detrás y alrededor decenas de nenas del rojo, de todas las edades, que siguen con la mirada cada uno de los movimientos de la chica de la selección.

"Durante el año pasado y este tuve que competir en muchos torneos evaluativos y en julio de este año salí campeona nacional de la categoría junior internacional y allí clasifiqué a este Mundial", comentó, antes de aclarar que además de Argentina, en Francia competirán deportistas de Italia, el país favorito, más España, Alemania, Rusia, Estados Unidos, Brasil y Colombia, entre otros.

En los torneos por venir, Sofía no hará saltos en el aire, sino que dibujará bucles hacia adelante y hacia atrás en el piso; movimientos que deberá acompañar con gestos armoniosos de las manos y piernas, como si fuera una bailarina. Serán tres figuras que deberá exhibir ante los ojos de cinco jueces.

"Para que entrene, para que viaje, hacemos mucho sacrificio y también ayudamos a su entrenadora principal para que pueda acompañarla. Nada es fácil, más desde que el Ente Nacional de Alto Rendimiento Deportivo (Enard) decidió apoyar económicamente sólo la categoría libre y no la de figura, que es la de Sofía", dijo la mamá de la patinadora.

Por eso Sofía entrena y cocina tortas, porque quiere patinar sea como sea. Y para el que no entiende, una de sus entrenadoras lo explica en unas líneas que le escribió en Facebook. "... lo logramos con vos Sofi Matich, que naciste y creciste en el club. Si no sos de patín, quizás no tengas ni idea lo difícil y sacrificado que es entrar a un Mundial y la cantidad de tropiezos que eso conlleva, pero lo importante no es lo hondo que caíste, sino lo alto que rebotaste. Francia 2018 allá vamos". Destino Mundial.