Ovación

Despedida triunfal y protocolar

Central sólo jugó para cumplir en el triunfo copero con Libertad en la última gala de Herrera

Jueves 09 de Mayo de 2019

Fue un simple partido protocolar. Sólo se trató de cumplir con el calendario internacional y de darle un último gran abrazo a Germán Herrera (ver páginas 2 y 3). Central no tenía mucho más para ofrecer porque ya estaba eliminado de la Copa Libertadores de América, esa competencia a la que no le dio demasiada importancia ya que la mirada se enfocó en la Superliga. Sin embargo, le sacó jugo a la fresquita noche al vencer en el Gigante de Arroyito a Libertad por la sexta fecha del grupo H y entró oficialmente en modo vacaciones tras un semestre espantoso.

Por momentos jugó a imagen y semejanza de lo que hizo Diego Cocca en la previa con el Chaqueño Herrera (ver página 4). En otros tuvo la posesión de la pelota. También hubo pasajes donde el dominio total fue para el elenco guaraní que comanda un hijo de la casa canalla como el Flaco José Antonio Chamot.

La resultante marca que la mente de los jugadores estaba de vacaciones ni bien perdieron la final de la Supercopa Argentina con Boca, el jueves pasado en Mendoza (cayó por penales tras igualar en cero). Y se notó porque por momentos Central fue el de siempre. Ese que no hacía pie y costaba saber a qué jugaba.

Sin embargo, se encontró con la victoria casi de arranque. Porque a los 19' Joaquín Pereyra metió un zapatazo para abrir sorpresivamente la cuenta ante un Libertad que respondió al toque vía Mejía. Luego el partido entró en un cono de mucha confusión e intrascendencia.

Mientras que en el segundo tiempo llegó el baldazo de agua fría para los canallas. El juez Angel Arteaga entendió que Marcelo Ortiz le hizo un penal a Adrián Martínez pese a que la realidad marcó que no fue así ya que el atacante paraguayo se dejó caer y el referí compró. Y fue un ex Newell’s como Tacuara Cardozo quien selló el transitorio 1 a 1. El 9 de Libertad luego tuvo la chance de aumentar, pero Ledesma le ahogó el grito a los 58'.

Aunque a los 70' llegó la calma al barrio. Maximiliano Lovera se encendió y encaró con furia hacia el área rival. El formoseño asistió al ingresado Claudio Riaño, quien marcó a la carrera el 2 a 1 (se fue a abrazar en el festejo con Herrera), que en definitiva sería inmodificable en una noche donde la verdadera atención la acaparó el Chaqueño en su última aparición como jugador.

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