Ovación

Delpo no tiene herederos

El tandilense es el único tenista argentino que les pelea a los mejores del mundo. A corto plazo, no tiene reemplazante

Jueves 25 de Enero de 2018

El tandilense es el único tenista argentino que les pelea a los mejores del mundo. A corto plazo, no tiene reemplazante

Muy lejos quedaron los Coria, Nalbandian, Gaudio, Clerc y ni que hablar del gran Guillermo Vilas. Hoy el tenis argentino no está pasando por un buen momento, aunque hay algo más preocupante: no hay recambio a la vista. Por eso hay que disfrutar de lo que pueda entregar Juan Martín Del Potro en lo que le resta de carrera porque difícilmente podamos ver, a corto plazo, a un tenista argentino ganar otro torneo grande, conseguir una nueva medalla olímpica o ser pieza fundamental para volver a ganar la Copa Davis.

Alguno puede pensar en Schwartzman, que tuvo un gran ascenso el año pasado. Pero al Peque todavía le falta un giro de tuerca para poder dar el batacazo ante los jugadores top. Hoy está lejos. ¿El motivo? Falta de confianza. Sin dudas le falta creérsela un poco más, porque condiciones tiene.

¿Quién podrá olvidarse de las heroicas batallas de Del Potro en los Juegos Olímpicos de Londres 2012, cuando le ganó el bronce a Novak Djokovic por 7/5 y 6/4, y en Río 2016, cayendo en una emocionante final ante Andy Murray por 7/5, 4/6, 6/2 y 7/5. Este tipo de partidos sí que se van a extrañar. ¿Hay algún otro argentino que hoy pueda lograr algo así? ¿Sin Delpo, Argentina hubieseganado la Davis? Desde ya que no.

Para seguir en modo nostálgico es necesario retroceder al año 2009. En esa inolvidable temporada, Juan Martín Del Potro se consagró campeón del US Open venciendo en una final épica a un tal Roger Federer. Después de este logro, el tandilense, con apenas 21 años, alcanzó el 4º puesto del ránking mundial, su mejor marca hasta el momento. Para tener un parámetro, el argentino más joven y mejor ubicado en el escalafón es Juan Pablo Ficovich, que está en el puesto 385º y tiene 20 años (la misma edad con la que Delpo ganó su máximo título en Estados Unidos). Claramente los tiempos cambiaron y no para bien precisamente.

Lo que consiguió la Torre de Tandil toma real valor por haberlo logrado en la era de "Los 4 Fantásticos": Federer, Nadal, Djokovic y Murray. Entre los cuatro ganaron 42 de los últimos 47 Grand Slam, desde que Rafa obtuvo su primer título grande en Roland Garros 2005. Los únicos privilegiados que triunfaron en medio de esta hegemonía fueron Juan Martín Del Potro (US Open 2009), Marin Cilic (US Open 2014) y Stan Wawrinka (abierto de Australia 2014, Roland Garros 2015 y US Open 2016). Quien entienda lo complicado que es compartir circuito con Roger, Rafa, Nole y Andy valorará lo hecho por Delpo.

El recambio es lo que más preocupa (y no ocupa) porque cada vez salen menos jugadores con proyección internacional. Hay un dato que retrata perfecto lo mencionado anteriormente: de los once argentinos que están entre los mejores 200 del mundo, ninguno baja de los 25 años. Del Potro (29 años), Diego Schwartzman (25), Leonardo Mayer (30), Guido Pella (27), Horacio Zeballos (32), Federico Delbonis (27), Nicolás Kicker (25), Carlos Berlocq (34), Renzo Olivo (25), Facundo Bagnis (27) y Guido Andreozzi (26).

Promesas a largo plazo

Del Potro fue protagonista de una de las marcas que pocos podrán superar. Juan Martín obtuvo su primer punto para el ránking ATP a los 15 años y dos meses. El mismo camino quieren seguir las máxmaspromesas del tenis argentino.

El juvenil Sebastián Báez (17 años), número 4 del escalafón mundial junior, es quien asoma con mejor futuro merced a que ya está dando los primeros pasos en el Challenger Tour (el escalón previo al ATP Tour). Más allá de que hace unos días perdió en la segunda ronda del abierto de Australia juvenil, todo le sirve como experiencia para su carrera.

Detrás de Báez aparecen Juan Cerundolo (16 años) y Thiago Tirante (16 años), que se encuentran 11º y 12º entre los juniors de todo el mundo. Thiago, oriundo de La Plata, ganó el emblemático Orange Bowl junior hasta 14 años, desarrollado en el campus de la Universidad de Miami y se convirtió en el cuarto argentino en conseguir ese premio. Lo antecedieron Roberto Argüello (1977), Juan Martín Del Potro (2002) y Axel Geller (2013). Este último llegó al puesto número uno en juniors y ahora, con 18 años, está incursionando en torneos de mayor exigencia. Por el lado de Cerundolo, el joven tiene como mayor hito haber conseguido el bronce en la Copa Davis junior 2017 (junto a Tirante), venciendo a Croacia por 2-0 en la última serie.

Estos chicos tienen un gran porvenir pero será a largo plazo. Aún tienen que gastar muchas suelas de zapatillas. Después vendrá lo más difícil del tenis: dar el salto al circuito ATP, adaptarse y permanecer.

Por todo lo dicho, los argentinos tenemos que valorar de una vez por todas lo que tenemos. En el resto del mundo valoran a nuestros deportistas y nosotros no lo hacemos. Para la idiosincrasia nacional, si no se consigue el éxito, no vale. Messi es indiscutible. Del Potro es indiscutible. Es tiempo de entender que este tipo de deportistas aparecen una vez cada diez o veinte años, si es que sucede. Cuando Delpo cuelgue la raqueta, lo vamos a extrañar. Y mucho.

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