La Lepra fue superada durante el primer tiempo, pero reaccionó en el complemento, dio vuelta el resultado y terminó cosechando un valioso 2 a 2 ante el Xeneize.
19:36 hs - Domingo 02 de Agosto de 2026
Fue un punto que tiene valor para Newell’s. Por el desarrollo del partido y las ocasiones de gol, cuestiones que le fueron adversas. Es cierto que se lamentó que llegó a darlo vuelta y ponerse en ventaja por 2 a 1. Pero el 2 a 2 es un resultado que merece apreciarse, considerando las dificultades que lo atraviesan en este inicio de torneo. A causa de las lesiones. Si hasta tuvo que recurrir al juvenil Thomas Ríos, con un puñado de minutos en la primera, para que juegue de titular. A lo que se agrega que algunas incorporaciones recién se sumaron en los últimos días. Con todas estas complejidades, la Lepra igualó con Boca. Le sirve.
El primer tiempo, Newell’s lo sufrió. Fue un manojo de voluntades corriendo camisetas xeneizes por todos lados. La pelota fue siempre del conjunto de Arrubarrena. Paredes y Aranda construían. Flores perforaba la defensa rojinegra por afuera. La visita se fue acercando y con mucho peligro.
Ya a los 2’ Reinatti salvó con el pie un toque de Merentiel tras un centro de Gorosito desde la banda izquierda del local, por donde el Xeneize encontró la zona propicia para atacar. El mismo lugar por donde se le fue Flores a Russo, la metió al área y Merentiel metió la cabeza y reventó el travesaño.
La inferioridad de Newell’s fue notoria. No elaboraba nada. La perdía fácil y vuelta a empezar. A defenderse. Una contra de Boca, con una nueva escapada de Flores, culminó con el cierre desesperado de Escobar y la pelota que dio en Merentiel y salió pegada al palo.
El conjunto de Kudelka era superado en todo. Manejo, precisión, sincronización de movimientos y coberturas. El gol estaba al caer y llegó. Villa la colocó al segundo palo y Ascacíbar cabeceó abajo, inalcanzable para Reinatti. Ni siquiera en esa acción la Lepra fue capaz de imponerse por arriba, con zagueros de gran altura.
Todo resultaba adverso. Incluso el árbitro Andrés Merlos y el responsable del VAR, Adrián Franklin, Omitieron una mano de Di Lollo dentro de su área que debió sancionarse con penal, luego de un cabezazo de Giannetti cuando culminaba la primera etapa.
La gran reacción de Newell's
El renacimiento de Newell’s fue tan rápido como inesperado ni bien se reanudó el partido. Le había costado tanto que costaba imaginarlo. Pero lo hizo realidad. Guch remató desde afuera del área, le quedó justo a Cóccaro y el uruguayo la midió y la metió.
El gol fue el remedio que necesitaba la Lepra para cambiar por completo. Pudo asociarse y avanzar. Fue agresivo ante cada recuperación. Escobar subía con oficio. Cóccaro luchaba y se imponía a la zaga xeneize. El juvenil Ríos se animaba y desnivelaba por la izquierda. Guch encaraba con peligro. El medio de Boca hacía agua.
Regiardo también creció. Se hizo fuerte en el medio. En una pelota que peleó Cóccaro, el volante cedió a Ríos, fue a buscarla y sacó un formidable remate que ingresó a la izquierda de Montero. El Coloso fue un solo grito. De alegría y emoción.
Tan cambiante puede ser el fútbol como lo fue Newell’s. Ya no lo desbordaron y se plantó de igual a igual. No le dejó a Boca que se desenvuelva con facilidad. Metió, se tiró al piso. No le dejó que la maneje. Cuando la controlaba, aceleraba con Ríos.
Pero en el momento que Newell’s había conseguido un mínimo equilibrio y sostenía el 2 a 1, Flores se le fue a Russo y Velazco la cruzó para un empate por el que parecía que Boca estaba cada vez más lejos.
Con el 2 a 2, Boca buscó con mayor determinación la victoria. Los mejores pasajes de Newell’s habían pasado. Un derechazo de Aranda dio en el palo. Otro tiro de Flores pasó muy cerca. Para fortuna de la Lepra, no entraron y el resultado no se modificó.
Tras la caída ante Independiente, el conjunto rojinegro sumó un punto, el 4 en tres fechas. No es para menospreciar, con los atenuantes mencionados.