Lunes 14 de Marzo de 2022
El delantero de Estudiantes de La Plata, Leandro Díaz, fue nuevamente noticia este fin de semana por haber malogrado el penal de Estudiantes en la derrota ante Boca. Se lo atajó Agustín Rossi en un momento en el que el partido estaba igualado sin goles. El atacante pincha procesó con entereza esta situación adversa que atravesó gracias a que justamente hace unas semanas puso sobre la mesa un tema tabú en el fútbol, como es la salud mental de los jugadores.
“Pude contar lo que estaba pasando. Tenía depresión y poder hablarlo fue lo más importante. Cuando uno tiene depresión tiene que hablarlo. Un día empecé a tratarme y pude salir adelante, y hoy se me están dando las cosas”, indicó el jugador de 29 años.
Esta situación vivida por Leandro Díaz, que también muchos jugadores atravesaron o atraviesan aunque sin admitirlo públicamente, pone de manifiesto que existe un nuevo paradigma, donde las variables emocionales y psicológicas influyen sobre otras condiciones de los deportistas. Existe una nueva mirada y distintas herramientas que se están aplicando en el deporte de alto rendimiento para afrontar este problemática. Ovación habló con Sebastián Di Costa, docente de la Licenciatura en Actividad Física de la Universidad del Gran Rosario, quien es Licenciado en Educación Física, Motricidad y Deporte con Especialización en Entrenamiento y Alto Rendimiento Deportivo: “Hoy es difícil encontrar modelos de pretemporada que no contemplen de una u otra manera la integración técnica y táctica-estratégica a la programación de los trabajos. Otros factores como el emocional, el socio-afectivo pasaron a tener un rol protagónico a la hora de diseñar y dosificar lo entrenamientos”. Y agregó: “Hoy hay una nueva visión más amplia y compleja sobre los entrenamientos, que pone en el centro de la escena al deportista ya no como un organismo biológico al cual se manipula desde la aplicación de cargas de entrenamiento, sino como un ser humano en situación deportiva”.
Muchas veces algunos deportistas sufren lesiones, cansancio o bajos rendimientos en medio de la competencia, y se le atribuyen estas problemáticas a la falta de una pretemporada adecuada. Sobre esto punto, Di Costa dijo: “La importancia de un buen trabajo en esta parte del año es vital. Es como un buen entrenamiento en otras partes del año. Un período de transición o vacacional que parece no ser tan determinante, puede condicionar para bien o mal el inicio de la pretemporada y hasta complicar por períodos de competencia si el deportista no llega con un peso corporal adecuado. Es preferible ver las planificaciones y las estructuras como sistemas en las que cada una de sus partes se encuentra integrada a otras de manera íntima y recursiva. Las posibilidades de un buen potencial competitivo será la emergencia producto de la determinación de todas estas variables”.