Ovación

De Santa Fe a China

Primero se fue el Pocho Lavezzi, después Javier Mascherano y ahora se suma Nicolás Aguirre al mercado asiático

Jueves 08 de Febrero de 2018

¿Qué tienen en común los jugadores Ezequiel Lavezzi, Javier Mascherano, Nicolás Aguirre, Carlos Tevez, Darío Conca, Emanuel Gigliotti, Walter Montillo, Augusto Fernández, Hernán Barcos, Walter Montillo, Lucas Viatri y Sergio Batista? ¿La camiseta? ¿El puesto? ¿La forma de jugar? No. El hecho de ser futbolistas argentinos seducidos por algunos de los 16 equipos del fútbol chino. De los santafesinos el primero que partió desde el Paris Saint Germaine (PSG) fue Lavezzi, el villagalvense. Recientemente, y tras siete años en el Barsa, se sumó al mismo equipo del Pocho, el sanlorencino Mascherano. Y ahora está por partir, pero a un club distinto al de sus antecesores, Aguirre, oriundo de Chabás y ex jugador de Lanús.

¿Qué provoca la diáspora hacia el país presidido por Xi Jinping? ¿El nivel de juego?, ¿la cultura? Si se tiene en cuenta que ya en 2013 el fútbol chino había invertido 28 millones de dólares en jugadores latinoamericanos (también importan desde Brasil), que sólo un año después triplicó esa cifra. Si además se registró que hace apenas dos años la Super Liga China gastó más que la Premier League, el país donde nació el fútbol; y que en España, por la búsqueda de aficionados y patrocinadores cerca de la Muralla, se acomodó el horario del último clásico entre el Real y el Barsa al cómodo reloj de la platea asiática, todo hace suponer que la respuesta no va por el buen juego ni las costumbres. Va en búsqueda de fichajes cotizados entre los más caros del planeta, junto a las ligas de Estados Unidos, Arabia Saudita y Qatar. Dinero, mucho dinero.

En 2016, Lavezzi pasó del PSG al Hebei China Fortune. El 17 de febrero próximo cumplirá dos años en ese club en el que firmó un contrato por tres años. Se calcula que cobra 43,5 millones de euros netos por temporada.

También para el Hebei jugará Mascherano. Su pase es reciente. Tenía contrato en el Barsa hasta 2019 pero al ver relegada su titularidad en este año optó por el nuevo club chino que pagó 10 millones de euros por él y el pase le da chances para seguir activo y jugar el Mundial de Rusia, antes de despedirse del seleccionado argentino.

Y uno más nacido en la bota santafesina. El volante de 27 años, que se inició a casi 90 kilómetros de Rosario, en Huracán de Chabás, salió subcampeón de América con Lanús, Nicolás "Bicho" Aguirre también se mudó. Se fue al Chongqing Lifan. Ya había probado suerte en Arsenal y pasó por Rafaela antes de llegar al Granate, con el que ganó tres título.

Pero para el Hebei dirigido por el chileno Manuel Pellegrini, las ansias de importar jugadores argentinos no terminan en el Pocho y el Jefecito. ¿Adivinen en quién están pensando para cerrar el trío de amigos de la selección argentina? Sí, miran a un rosarino: a Leo Messi. Aunque el astro jamás expresó interés alguno y acaba de firmar con el club catalán una cláusula de rescisión de 700 millones de euros, desde el cuadro chino pretenden convencerlo. Así lo publicó el diario barcelonés "Mundo Deportivo".

Los chinos parecen dispuestos a todo. Si hasta llegaron a invertir más que las ligas de España, Italia, Alemania y Francia juntas y ya hay acciones chinas en clubes como Atlético de Madrid y Manchester City (que tiene millones de hinchas en tierra de Mao Tse Tung). Y van por más porque parece que el presidente Xi Jinping entiende al fútbol como un tema de Estado y quiere que su país sea anfitrión de un Mundial. Sabe que debe mejorar la calidad competitiva de la liga y el recurso más fuerte que tienen en la manga es financiero. ¿Sede 2026? Tal vez.

Sólo algunos más

Tevez pasó por el Shanghai Shenhua (firmó un contrato por dos años por 80.000.000 de dólares lo que lo convirtió en el futbolista mejor pagado dentro del universo futbolístico), convirtió 4 goles en un año, una de las peores temporadas de su carrera, y regresó a Boca.

Conca, quien jugó en Rosario Central en 2006, fue transferido hace seis años desde el Fluminense al Guangzhou Evergrande (el campeón consecutivo de los últimos siete años) donde fue ídolo. En Brasil ganaba 200 mil dólares por mes, en China 800 mil. Volvió a Brasil en 2013, no sin antes convertir 50 goles en 92 partidos.

Gigliotti, el actual centrodelantero de Independiente, jugaba para Boca en 2015 y cuando llegó Daniel Osvaldo, el xeneize decidió cederlo al Chongqing Lifan, el club donde ahora probará suerte Aguirre. De Santa Fe a China sin escalas.

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