La definición del Mundial 2026 se pareció a la de Italia 90, con una selección argentina que llegó luego de batallas épicas y con enorme costo físico.
Domingo 19 de Julio de 2026
Demasiadas similitudes unieron a esta enorme selección de Lionel Messi, Lionel Scaloni y compañía, con la de Diego Maradona y Carlos Salvador Bilardo. Campeones en el primer intento, subcampeones en el siguiente e igualados en las enormes dificultades con las que le tocó afrontar el partido decisivo. Aquella, con VAR, capaz le hubiera dado el título. Esta no, aunque el arbitraje haya sido tan malo como aquél. Pero el suspenso y el dramatismo llegó hasta el último minuto y las lágrimas de tristeza fueron el corolario.
Aquél equipo de Bilardo, después de las épicas batallas contra Brasil, Yugoslavia e Italia, llegaba a la final diezmada. En lo físico y en los nombres, ya que para la definición ante Alemania se quedaba sin tres jugadores titulares inamovibles, como Julio Olarticochea, Ricardo Giusti y Claudio Paul Caniggia, todos por acumular amonestaciones.
Lo mismo un buen suplente como era entonces el Checho Batista y hasta sin el Cabezón Ruggeri, zaguero central titular, infiltrado para disputar la final por una pubalgia insoportable, que entró pero lo dejó en el vestuario en el entretiempo. Y se sabe que Maradona estuvo con lo justo toda la Copa.
De partidos épicos a partidos épicos
A Scaloni no le faltaron jugadores para la final, pero como aquella selección, libró batallas épicas para arribar a la final, con un partido más, ante Cabo Verde, Egipto, Suiza e Inglaterra, toda una final anticipada que demandó el máximo esfuerzo y dejó a varios más tocados de lo que estaban.
Por eso un baluarte indiscutible como el Cuti Romero solo aguantó hasta la pausa de hidratación del complemento, por eso se lesionó Lisandro Martínez o tenía laterales derechos que siempre debía cambiar en los partidos porque al Mundial llegaron con lo justo.
Aquella selección del Narigón casi no pateó al arco con Alemania, que lo dominó como ahora España, sin volverlo loco tampoco, al punto que recién pudo doblegarlo con un hombre más en el segundo tiempo suplementario.
Mismo resultado y expulsados
En Italia 90, los teutones también arribaron a su diferencia luego de Pedro Monzón se transformara en el primer expulsado en una final de Mundial, como ahora sin Enzo Fernández para el tramo decisivo. Y es más, después del 1-0 llegaría la roja a Gustavo Dezotti, como ahora al final con Leandro Paredes.
El juez de esta final, el esloveno Slavko Vincic fue malo, sobre todo en la primera amarilla a Enzo Fernández, como el mexicano Codesal que no solo cobró el penal que no fue de Roberto Sensini a Voeller en el final del partido, que decidió el resultado, sino que antes no cobró uno evidente de Lottar Mattheus a Gabriel Calderón.
Esa Argentina de Bilardo encendió la ilusión con más coraje que fútbol y su mejor partido fue en la semifinal con el local Italia, como ahora la Argentina de Scaloni ante Inglaterra. Dos batallas que los enaltecieron y a la vez los dejaron con heridas para el partido decisivo, donde así y todo tuvieron la gloria al alcance de la mano, tanto que Messi y Maradona terminaron llorando por no alcanzarla otra vez.