Ovación

De la mano de Luna, Central debutó con un triunfo convincente ante Quilmes

Con dos goles del debutante Carlos Luna, Central arrancó el torneo con una buena victoria ante el Cervecero, que le puede servir de plataforma de lanzamiento para afirmarse en la categoría, tras tres temporadas en la B Nacional. El Chino a los 42 y a los 35 del complemento marcó los goles de la merecida victoria canalla. 

Domingo 04 de Agosto de 2013

La explosión del Gigante, cuando el árbitro Darío Herrera marcó el final del partido, entregó la real dimensión de lo que significaba este primer partido para Central, en su vuelta a primera, luego de tres temporadas en la B Nacional. Es que la victoria, tan merecida como sufrida, ante Quilmes en el debut canalla en el Torneo Inicial le otorgó confianza y tranquilidad al equipo, que se terminó de armar apenas unos días antes del inicio del partido. Fue 2 a 0 ante el Cervecero. 
 
Pero como para que la fiesta sea completa, fue con dos tantos del Chino Luna, uno de los debutantes en el equipo auriazul y que rápidamente pinta como para transformarse en ídolo canalla. 
 
El primero, el más importante de los dos, con una muy buena definición, tras un exquisito pelotazo en profundidad de Nery Domínguez, que sirvió para desbloquear un partido en el que era el dominador, tenía supremacía futbolística y dominaba casi a voluntad, pero no podía quebrar a su rival. 
 
De hecho había tenido varias situaciones, que por impericia, falta de puntería, apuro o por un error del juez, como en el gol anulado a Donatti, no pudo marcar la apertura. 
 
Lo había tenido el Sapito Encina, de tiro libre, en una mala salida de Peratta, y en una contra que Medina desperdició, rematando afuera, desde una muy buena posición. O en una buena combinación entre Carrizo y Medina, que el Chino no la terminó del todo bien. 
 
Hasta que apareció la guapeada de Luna para marcar el gol y hacer delirar el Gigante. 
 
A partir de ahía, el trámite del partido cambió sustancialmente, porque Quilmes se adelantó en el terreno de juego y por momentos presionó a Central, que sin embargo siguió teniendo chances para aumentar. 
 
El Cervecero estuvo a tiro del empate en un cabezazo de Carrasco, que dio en el palo y en otra llegada por derecha que pudo terminar en la igualdad del encuentro, pero casi en el final volvió a aparecer el Chino, que entre todos los lunghos, metió el cabezazo goleador para hacer explotar el Gigante nuevamente y sentenciar el partido a favor del canalla. 
 
En su vuelta a primera, Central tuvo luz de Luna y se quedó con una victoria merecida que le puede servir para apuntalar el futuro en una categoría que lo extrañaba y de la que nunca se debió haber ido. 
 

 

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario