Ovación

De Fisherton hasta Tokio

Nadia Podoroska dio el gran golpe: sacó a la favorita, se metió en la final por el oro y clasificó a los Juegos Olímpicos. Tremendo logro.

Domingo 04 de Agosto de 2019

Los sueños de Nadia Podoroska en el tenis empezaron a tomar forma cuando apenas tenía cuatro años. Tal vez en aquel momento, cuando era la nena incansable que jugaba a la paleta con papá en la playa en vacaciones, esos sueños no eran tan inmensos. Pero los de ahora sí lo son, aunque la esencia determinante de esa nena sea la misma. A los 10 años la Rusita rosarina ya sabía que, definitivamente, quería jugar al tenis. Hoy, a los 22, sabe aún más cosas. Por caso, que acaba de escribir una página enorme del tenis femenino argentino al ganar un partido muy complicado ante la paraguaya Verónica Cepede Roig, primera preclasificada en los Juegos de Lima, y con ello asegurarse nada menos que una medalla de plata. Hoy peleará por el oro ante la estadounidense Caroline Dolehide, desde las 15. Sin embargo una lectura rápida obliga a pensar si esta clasificación olímpica a los Juegos de Tokio 2020 que acaba de obtener no es un logro aún más trascendental que la medalla panamericana en sí. En poco menos de un año comenzará la cita en Japón. Para entonces es probable que el día que cruce Shibuya por primera vez, Nadia ya tenga la respuesta a este planteo. Si su logro fue bisagra para el tenis femenino, por ejemplo. Lo que hizo en Lima cae solo por su propio peso y es enorme. El mejor triunfo de su carrera. Pero puede serlo aún más.

La rosarina ya había dado la nota el viernes, cuando jugó un partidazo ante la argentina nacionalizada estadounidense Usue Arconada y la sacó en dos sets de altísimo nivel. El pase a semifinales constituyó una de las grandes alegrías del día, aunque lo de ayer superó todo. Se sabía, Nadia, hoy 287ª del mundo en el ránking de la WTA, iba a tener enfrente a una jugadora complicadísima, Cepede Roig, 147ª, olímpica de mucho más rodaje. En medio de esa alegría que tenía por pasar, la Rusita anunció: "Ya tengo ganas de jugar ese partido", aunque "Vero va a ser muy dura". Y la hizo trizas. Porque a todos esos aspectos positivos que mostró en el juego a lo largo del torneo, y que tanto rédito le dieron elevando el nivel, le sumó la finura del saque. Ahí estuvo su firma y la certeza, con el correr de los minutos, de que el encuentro no se le iba a escapar. Ni siquiera desesperó con algunas oportunidades de cierre desperdiciadas. Quizás porque la cabeza haya sido su punto fuerte en Lima. Tras tiempo de fluctuaciones, Podoroska también se reencontró con la confianza: 6/3 y 6/4 en una hora y 22’ para dar el golpe.

De esta manera Nadia se aseguró estar hoy en la cancha central del Lawn Tennis de Perú a las 15, parada frente a la yanqui Caroline Dolehide (sacó a la brasileña Carolina Alves) para ir en busca del lugar más alto del podio, el que otorga la medalla dorada. Pero además tuvo un plus enorme: la clasificación olímpica a Tokio. ¿Cómo es esto? La plaza le pertenece a Podoroska siempre y cuando aparezca entre las 300 mejores del mundo en junio de 2020. Si lo logra, competirá en Japón. Sólo una catástrofe extraordinaria la dejaría afuera. No sólo que en los últimos años se ha movido por ahí pese a temporadas duras de lesiones, sino que además desde hoy en adelante casi todo es ganancia. Sumará en la mayoría de los torneos. En caso de que algo "raro" suceda esa plaza será para Sudamérica y para la mejor jugadora del ránking de ese momento. Pero las condiciones para Nadia están dadas.

Además, no hay que dejar de lado ciertos efectos colaterales que traerá su clasificación: quizás vuelvan a acercarse los sponsors que perdió cuando estuvo lesionada entre 2017 y 2018, quizás se sumen mejores y tal vez también se le abran esas puertas que no fueron tan sencillas hasta ahora. El Enard deberá no sólo pagarle por la medalla con la beca correspondiente y tendrá la obligación, en cierta manera, de ayudarla con las giras. La pantalla de televisión es positiva en este aspecto. ¿Cuántos descubrieron ahora, en esta semana, que Podoroska es una gran jugadora de tenis? Muchos. Y ella debería utilizarlo a su favor más allá de revisar los planes hasta julio del año que viene.

Su logro deja flotando otra sensación: este es un salto de calidad para el tenis femenino argentino, dejado de lado por años, subestimado, sin torneos en el país para este tipo de jugadoras a las que mantener una carrera les cuesta demasiado. "Esto es importante para mí pero también para el tenis femenino, para que crezca. En mi país el tenis masculino está muy bien pero al femenino le falta apoyo", recordó la Rusa a un canal local. Muy cerca de ella podía verse la alegría compartida en los rostros de sus compañeras Catalina Pella, Victoria Bosio y la capitana Mercedes Paz, la emblemática ex tenista tucumana ladera de Gabriela Sabatini que llegó a la Asociación Argentina con el lema: "Hay que refundar el tenis femenino". Este puede ser un salto, por qué no. Y Nadia puede ser la bisagra. El equipo masculino, con el roldanense Eduardo Schwank a la cabeza, también apoyó a la rosarina ayer desde las tribunas.

Y aquí los datos más duros, pero no por eso menos impactantes. En su historia, Argentina tiene solamente dos campeonas panamericanas en individuales femeninos. La primera fue nada más y nada menos que Mary Terán de Weiss, también rosarina y primera top ten mundial, quien lo consiguió en 1951 en Buenos Aires. La segunda y última fue Florencia Labat, quien se impuso en 1995 en Mar del Plata y como Podoroska ayer dejando a la máxima favorita en el camino. Veinticuatro años después, la Rusa, que ni había nacido cuando Labat se coronaba, viene a apretar el puño para dar la estampida final. Se insiste. Todo lo histórico de este sábado puede ser aún mayor hoy mismo. Desde Beijing 2008, incluso, Argentina no tenía singlistas mujeres en unos Juegos Olímpicos. Esa última representante nacional fue Gisella Dulko. La sucederá Podoroska.

De aquella nena que jugaba en la playa a los 4 años con paleta se empezó a hablar muy rápido. A los 14 años ingresó al ránking profesional de tenis y fue la más joven en hacerlo después de Sabatini, por lo que las comparaciones y expectativas subieron de inmediato. Inició su ascenso en junior y el salto a mayores le costó algo más. Tuvo momentos buenos, otros de bajones importantes por culpa de las lesiones, pero siempre se reinventó para volver. Supo ponerse el equipo argentino de Fed Cup al hombro siendo aún muy jovencita y dio cuenta de potenciarse vistiendo la celeste y blanca, como ahora. Lloró de alegría por lo bueno y de tristeza por lo malo. Aunque nunca había dado un golpe tan certero como el de ayer. Tan especial. En Fisherton, donde nació, se empezó a escribir esta historia, que revivió en Lima y que aterrizará en Japón el año que viene. Para seguir sumando páginas.

rusita.jpg

>> "Queda un partido muy importante"

"Todavía queda un partido y es muy importante". Como si nada hubiese pasado en el club Lawn Tennis de Perú, a 20 minutos de Lima, la rosarina Nadia Podoroska, puso mesura más allá de la emoción por el pase a la final, la medalla asegurada y el pasaje a los Juegos Olímpicos de Tokio 2020. Si algo caracteriza a la rosarina son sus ganas de ganar, siempre, a lo que sea y por eso hoy irá por todo. También quiere el oro, eso "muy importante" de lo que habló cuando enfrentó los micrófonos.

Igualmente, puso en palabras lo que le pasaba por el cuerpo: "En este momento siento alegría... Estoy muy contenta por cómo jugué y por lo que logré. Tener una medalla asegurada para el tenis femenino argentino es muy importante y conseguir la plaza a Tokio era una motivación muy grande", resaltó. Y resumió acerca del partido: "Estuve muy sólida y con mucha calma en los momentos de cierre. Haciendo mi juego y respetando la estrategia todo el partido".

Consumado el triunfo sobre la paraguaya Verónica Cepede Roig, a la primera persona que abrazó Podoroska fue a la capitana Mercedes Paz, a quien conoció en este torneo porque pese a que Mecha también capitaneó la Fed Cup este año, la rosarina no pudo competir.

La clasificación de Nadia a los Juegos Olímpicos es la segunda en cuanto a deportitas rosarinos. Hace algunos meses hizo lo propio la campeona de vela en Río 2016, Cecilia Carranza Saroli, quien aseguró la plaza de Nacra 17 junto a su compañero Santiago Lange. De no mediar nada extraordinario serán ellos quienes ocupen ese lugar en Japón. De hecho, por estos días se encuentran entrenando por allí, del otro lado del mundo.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario