Ovación

De cara al trascendental choque, el presente canalla y la chapa del Ciclón

Central debe intentar sacar provecho de su momento ante un San Lorenzo más acostumbrado a jugar instancias decisivas.

Jueves 01 de Octubre de 2015

El momento de Central está fuera de discusión. Es lo que hace de este equipo de Coudet uno de los animadores del campeonato, anclado este basamento por supuesto en todo lo bueno que viene haciendo desde el inicio de la competencia. Ahora, a ese momento es lo que habrá que intentar sacarle el mayor provecho posible el sábado en el Nuevo Gasómetro, porque enfrente habrá un equipo que está acostumbrado a pelear por cosas importantes. Y en ese sentido el Canalla la viene remando desde atrás. Sin que le falten argumentos, claro. Hasta habrá dos modelos distintos de juego. Uno con mayor vértigo, despliegue y tenacidad (además de un comportamiento irrefutable en condición de visitante, ver aparte), como el caso de Central, y otro con mayor oficio y aplomo.

No se incurriría en un error si se afirma que el choque del sábado tiene un tinte de final para ambos equipos, más por el lado de Central, ya que un traspié lo sacaría prácticamente de la lucha por el título. Ni hablar de la chance de clasificación directa a la Copa Libertadores, que hoy depende pura y exclusivamente del equipo del Chacho Coudet. De allí que el abordaje del mismo cuente con una sola ficha por jugar: salir a buscar los tres puntos.

Por lo demás, a la hora de meterle contexto a estos 90 minutos que se vienen, hay varias cuestiones para poner en la balanza. Central llega mejor parado desde el presente, con una seguidilla de buenos resultados que le sirvió lisa y llanamente para mantenerse en carrera. ¿Qué tiene San Lorenzo? Una mayor experiencia en situaciones límite, que indudablemente le juega a favor. Es que en los últimos años el Ciclón peleó siempre y, lo más importante, logró títulos. Fue campeón del torneo local, se coronó en la Copa Libertadores y hasta se metió bajo el brazo una experiencia única como la final del Mundial de Clubes, nada menos que ante Real Madrid. Primero con Juan Antonio Pizzi y todo lo demás con el Patón Bauza como DT. Y como si eso fuera poco, tuvo poco recambio, por lo que son estos mismos jugadores los que llegan con un rodaje más que importante en instancias decisivas.

Desde esa experiencia, Central es otra cosa. Porque dejando de lado la tremenda campaña que viene realizando, el grupo no cuenta en su haber con participaciones del todo decorosas, a excepción de la final de la Copa Argentina del año pasado, que perdió a manos de Huracán y con otro cuerpo técnico.

En cancha hoy el Canalla va copando la parada con varios jugadores de experiencia, pero también con algunos juveniles o, en el mejor de los casos, con futbolistas que recién en este torneo lograron afianzarse en el primer equipo. Ausente Pablo Alvarez (suspendido), quien igualmente no venía siendo titular, César Delgado (lesionado), Gustavo Colman (nunca pudo hacerse un lugar entre los titulares), Coudet apuesta a otros. Son los casos de Víctor Salazar, Walter Montoya y, tal vez en el caso más emblemático, Giovani Lo Celso. Hasta Franco Cervi, al que hoy le tocaría ir al banco (el equipo aún no está confirmado), tiene apenas un puñado de partidos en la máxima categoría.

Igual con todos ellos, más el aporte de otros que sí tienen el lomo mucho más curtido, Central viene haciendo de las suyas. Después de aquella derrota ante Quilmes todos los partidos fueron tomados como finales y los resultados fueron altamente satisfactorios. Pero el choque contra San Lorenzo tiene un sabor especial. Es mucho lo que se juega el Canalla. Y tendrá que hacer prevalecer el envión, su fútbol y el gran momento, por encima de cualquier argumento superador de un rival al que le sobra experiencia.

Una labor impecable en condición de visitante

Si les dieran a elegir, tanto Eduardo Coudet como sus jugadores preferirían jugar en el Gigante, pero a esta altura no parece un dato aleatorio que el partido sea en el Nuevo Gasómetro. Es que la condición de visitante le sienta muy bien al equipo del Chacho. Ya se habló bastante sobre este mérito que el Canalla supo forjar, pero nunca está de más resaltarlo. De hecho lo dos últimos encuentros fuera de Arroyito fueron con victoria. En las 26 fechas disputadas Central actuó 13 veces de visitante y los resultados, positivos por cierto, están a la vista. Es que logró 8 victorias, 3 empates y sólo 2 derrotas, con un 69 por ciento de eficacia.

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