David, de oferta

Lunes 22 de Septiembre de 2008

La derrota de Nalbandian ante Davydenko se empezó a gestar en el mismo momento en el que se puso en riesgo una serie casi definida. En el preciso instante en el que Mancini modificó la formación de la pareja de dobles en la conferencia de prensa del viernes tras la impactante victoria de Del Potro sobre Davydenko.

Luli y el cordobés se engolosinaron. Dicen, nada comprobable obviamente, que hubo un par de cruces de opinión de tono subido en el vestuario antes que Mancini informara que salía Agustín Calleri e ingresaba Nalbandian.

Lo demás, el partido, fue una lógica consecuencia de aquello. O Davydenko jugaba como el viernes y Nalbandian lo cerraba rápido, o el ucraniano ponía la serie 2 a 2 y todo el peso de la serie recaía sobre Del Potro ante Andreev. Y eso fue lo que pasó.

David ganó el primero por un quiebre (6/3) en 39 minutos y perdió el segundo en casi una hora (57’) por el mismo marcador.

El tercero fue al tie break, se extendió por una hora y 15' y a esa altura se sabía que si David lo perdía, el partido se iría para el lado de Davydenko.

El representante de Rusia ganó la muerte súbita 7/2 y abrochó una victoria brillante en el cuarto con un 6/0 impiadoso y justo.

Nalbandian se fue aplaudido, saludó a todos con la cabeza gacha y quizás haya pensado en ese momento que aquel error estratégico del viernes podía resultar carísimo. Del Potro tenía la chance de enmendar el yerro. Y vaya si lo enmendó.