Ovación

D10s no pudo hacer milagros

Maradona hizo explotar al bosque y captó la atención del mundo del fútbol con su regreso como técnico de Gimnasia. Pero el equipo tripero siguió mal y perdió ante el campeón.

Lunes 16 de Septiembre de 2019

El que salió de la manga feroz del lobo fue una deidad. Cuando Diego Armando Maradona asomó su rostro inconfundible, el estadio enclavado en el bosque platense se conmovió como el domingo anterior, cuando dirigió el primer entrenamiento. Flashes, fotos, todo el mundo que tuvo el privilegio de estar dentro del campo de juego buscó estar cerca, tal el enorme magnetismo, mientras afuera estaba desatado un verdadero festejo pagano. Bengalas de colores azul y blanco que hicieron imposible visibilizarlo por un rato, el abrazo sentido con el Chacho Coudet y hasta la foto con sus jugadores. Todo eso fue el debut como entrenador de Gimnasia del ícono indiscutible del fútbol argentino y mundial. Después D10s bajó a la tierra y se encontró con una realidad que ahora afronta pero que le es heredada: la de un equipo que viene en picada, que está hundido en las dos tablas y que precisará de mucho más que su magia para levantarlo.

Maradona puede quedarse tranquilo en una cuestión. Si no logra el cometido de dejar a Gimnasia en primera no será su absoluta responsabilidad. El equipo no sólo afronta una crisis anímica sino principalmente futbolística, con valores demasiado importantes que se le fueron, como el venezolano Hurtado, Santiago Silva o hasta Lorenzo Faravelli. La dirigencia dio el golpe de efecto con su llegada pero quedó claro que no se movió en el último mercado de pases con la urgencia que su situación en el promedio ameritaba. Por eso este plantel es notoriamente inferior al de la Superliga pasada y ni siquiera el estímulo de Diego pudo meter ese golpe psicológico tan necesario para levantar lo más rápido posible.

Cierto es también que tampoco es que se notó tanto la diferencia entre uno que pelea el descenso y otro que es el campeón del fútbol argentino. Pero sí en las pequeñas cosas. El Arias que atajó en Racing fue seguro cada vez que se lo exigió, sobre todo con el partido 0-0. Y el de Gimnasia falló increíblemente en un cabezazo con veneno de Diego González, que se le escurrió entre las manos. Tampoco fue feliz su respuesta en el segundo del conjunto de Coudet, cierto que tras un rebote (¿en la mano?) en Litch que le apareció de golpe con Zaracho más rápido para punteársela.

Esa diferencia pequeña de jerarquía, pero diferencia al fin, se vio en el mismo final. Justo el que tuvo la camiseta 10 en el lobo, Matías García, pudo transformarse en héroe pero el traje le quedó grande. Es que primero empató con un soberbio cabezazo al comienzo del complemento pero luego tuvo la segunda igualdad en el último minuto adicional, pero solo delante de Arias, luego de una buena maniobra de Spinelli (el Caniggia sin gol), la tiró encima del travesaño.

El lamento de Maradona se escuchó hasta el cielo y enseguida llegó el final. Y ahí se vio una buena faceta para los hinchas del lobo, dejando de lado el personaje que inevitablemente todo el mundo construye a su alrededor para ser el técnico que un equipo así necesita. No lloró, no se quejó y asumió simplemente en la primera pregunta de la TV que tiene los derechos del fútbol de que "acá hay que trabajar".

Gimnasia volvió al mismo lugar donde estaba, ahora con Diego. Es cierto que justo le tocó un rival de jerarquía y tampoco se esperan milagros, menos de un sólo partido. El camino puede ser todo lo largo que los resultados digan y en verdad la tercera etapa de Diego como entrenador en el fútbol argentino, la primera en realidad desde que colgó los botines porque aquella vez aún era jugador y purgaba una sanción, recién amanece y merece tiempo como cualquier mortal.

Distinción para tres Madres

Gimnasia y Esgrima de la mano de Maradona no pudo arrancar con un triunfo, pero el club platense sí distinguió ayer a tres Madres de Plaza de Mayo con el título de socias honorarias de la institución en una fecha especial por el debut de Diego Maradona como técnico. Mirta Baravalle, Elia Espen y Nora Cortiñas, pertenecientes a la Línea Fundadora de la asociación de derechos humanos, fueron reconocidas por “su inquebrantable lucha en busca de la verdad” y recibirán hoy sus respectivos carnés.

En tanto, Gimnasia recordará a los estudiantes secundarios de La Plata que fueron secuestrados y desaparecidos por fuerzas militares hace 43 años cuando reclamaban por el boleto estudiantil durante la denominada “Noche de los Lápices”. La actividad se realizará mañana en un acto que incluirá también una charla abierta con las familias de las víctimas.

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