Opinión

Cumplido un tercio de la temporada, Newell's y Central deben mejorar

Los equipos rosarinos deben regularizar sus funcionamientos para llegar al final del camino sin sobresalto ni angustia

Miércoles 06 de Noviembre de 2019

Se cumplió un tercio del recorrido que impone la temporada 2019/20. Newell's sumó el 54 por ciento de los puntos que disputó mientras que Central logró un porcentual del 44. Todavía quedan 66 unidades en juego entre la actual Superliga y la Copa de la Superliga. Y los equipos rosarinos deberán ajustar sus rendimientos para afrontar la búsqueda de la mejor productividad posible en los 22 partidos pendientes. Porque el promedio no da tregua, y los problemas que genera siempre es saludable resolverlos de antemano. Para evitar así al peor de los rivales que aparece al final vestido de tensión y angustia.

El buen arranque que había configurado Newell's y que lo proyectaba a la zona de confort sufrió una fuerte turbulencia con las dos últimas derrotas consecutivas, las que preocuparon más por cómo se dieron que por el resultado en sí mismo. Y aunque ese 54 por ciento de lo producido está en el rango de lo necesario, Frank Kudelka y sus muchachos deberán recuperar rápidamente la línea para mantener la distancia prudencial de la zona baja.

La seguidilla de siete empates y las dos derrotas posteriores habían dejado a Central en la guardia de emergencias, porque su producido comenzaba a emparentarse con la crisis, con la continuidad de Diego Cocca conjugada en un verbo condicional. Por eso la victoria ante Godoy Cruz estabilizó los parámetros y al menos compensó al equipo. El que ahora debe incrementar ese insuficiente 44 por ciento de rentabilidad.

Pero más allá de los matices, es incontrastable el dato que los equipos rosarinos están obligados a este esfuerzo porque el punto de partida estuvo muy por debajo debido a las malas campañas previas, y salir desde tan atrás siempre implica tener a la preocupación como acompañante.

Ambos equipos tienen que mejorar. Cada uno atendiendo su respectiva realidad, aunque el folclore las emparente. Realidades que podrán ser corregidas durante el andar. Y optimizadas cuando el fixture imponga el receso en diciembre. Porque allí habrá posibilidad de reforzar. Con alguna que otra incorporación si fuese indispensable. Porque más allá de las precarias finanzas, cuando de permanecer se trata, no hay nada más caro que dejar de permanecer.

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