Pandemia

Cuatro jockeys con Covid-19

Víctor Espinoza, Flavien Prat, Luis Sáez y Martín García pasarán la cuarentena en sus domicilios ya que ninguno presentó síntomas.

Martes 14 de Julio de 2020

El fin de semana hípico norteamericano le asestó un duro golpe anímico a los amantes de las carreras tras conocerse la noticia de que cuatro jockeys dieron positivo de coronavirus.

La racha de Covid-19 fue descubierta en jinetes que cumplen con una destacada actuación en las pistas americanas, tales los casos de Víctor Espinoza y Flavien Prat en Del Mar, Luis Sáez en Keeneland (Prat y Sáez no pasaron los test para competir en dichos hipódromos) y Martín García en Indiana Grand.

Esas situaciones obligaron a retesteos y debido a esa circunstancia los profesionales fueron desafectados de los escenarios hasta que cumplan con la cuarentena obligatoria y den negativo en pruebas futuras. La noticia causó conmoción, ya que hasta ese momento no se había registrado este tipo de problemas desde que los hipódromos volvieron a realizar sus jornadas.

Sin embargo, la proliferación de la pandemia había dado un aviso una semana antes en Texas, cuando los directivos debieron suspender una reunión ya iniciada ante la aparición de un caso del virus que tiene en jaque al mundo entero. La preocupación es grande, a raíz de que Sáez -antes del positivo- había competido el miércoles en Indiana Grand, el 4 de julio en Los Alamitos y el 5 de julio en Belmont Park. También García tuvo actividad en diversas pistas antes de la mala noticia.

El pasado 5 de este mes participó en una cartelera corrida en Prairie Meadows. Distinto es el caso de Espinoza, sin actividad desde el 4. El último positivo conocido fue el de Flavien Prat, que no superó los análisis obligatorios para correr en Del Mar. Como en el caso de aquellos, el francés también compitió en Los Alamitos el fin de semana del 4 de julio donde se habría iniciado el foco.

De todas maneras y por fortuna, hasta el momento ninguno de los profesionales presentó síntomas, por lo que pasan la cuarentena en sus domicilios.

Summer Meet en Keeneland

A pesar de la aparición de rebrotes de la pandemia en lugares donde parecía que el foco ya se había extinguido, las carreras de caballos siguen su curso teniendo a los Estados Unidos como epicentro de la hípica mundial. No importa la ausencia del público, el carrusel continúa y así se pudo apreciar tras lo sucedido en el hipódromo de Keeneland, en Lexington, Kentucky.

Fueron cinco días (de miércoles a domingo), en los que se desarrolló el “petit” mitín de verano, serie que contó con cuatro pruebas de Grupo I. Esas fechas trascendentales dejaron la extraordinaria suma de 63.299.331 millones de dólares apostados a través de los distintos sitios de apuestas online, con un promedio de 12.659.866 por jornada, cifra que no hizo más que ratificar el éxito del juego remoto, el mismo que en países como la Argentina todavía no logra insertarse para instalarlo.

“No puedo expresar cuánto extrañamos a nuestros fanáticos, a los que le queremos agradecer el enorme soporte que nos dieron a la distancia. Esta pandemia creó desafíos operacionales y logísticos para nosotros antes de hacer esta temporada una realidad. Estamos muy orgullosos por la colaboración que nos prestaron las autoridades de salud locales y del Estado, nuestros hípicos, socios y equipo de trabajo”, dijo Bill Thomason, CEO y presidente de Keeneland, ya cuando las carreras habían entrado en la historia.

En lo estrictamente turfístico, el fin de semana comenzó con acción de la buena cuando el viernes War of Will se imponía en el Maker’s Mark Mile Stakes (Grupo I) y de esa forma volvía al triunfo, algo que no sucedía desde que obtuviera el Preakness Stakes de 2019. En un final infartante derrotó por el hocico, el pescuezo y 1/2 largo a Parlor, Raging Bull y Without Parole.

El sábado hubo varias presencias de relieve dentro de las tres carreras del máximo nivel, además del notorio Toyota Blue Grass Stakes (Grupo II), para productos y preparatorio para el Kentucky Derby (Grupo I). La primera de las pruebas de “black-type” se la anotó la potranca Speech, para quedarse con el Central Bank Ashland Stakes (Grupo I), victoria que le da proyección hacia el cada vez más cercano Kentucky Oaks (Grupo I).

Rushing Fall, nuevo récord

También el óvalo de Lexington sirvió para ver la mejor versión de Rushing Fall, quien retornaba a las grandes ligas tras su reaparición en un cotejo de Grupo III, donde tuvo que extremar recursos para superar a la yegua brasileña Jolie Olímpica en el marco del Coolmore Jenny Wiley Stakes (Grupo I, 1.700 metros, césped).

El público -ausente por lógicas razones- se privó de ver en acción la notable victoria conseguida en tiempo récord por la hija de More Than Ready, que llegó a la raya acumulando 3/4 cuerpo al cabo de 1’ 39’’ 02c. Décima conquista y 5° Grupo I, al cabo de trece salidas para la nieta de Forestry. “Esta es una gran yegua. Todo lo hace bien”, indicó Javier Castellano tras la victoria. “Es una yegua versátil. Cuando vi que la rival nos tomó la punta, decidí perseguirla. No me dio problemas. En la recta final sacó su clase. Chad Brown y su equipo la han mantenido en el tope de su condición y para mí es un placer poder ser parte de su historia”.

“Si me pongo a pensar un poco, creo que Rushing Fall está en el tope de los ejemplares que he conducido”, finalizó el jinete. El Blue Grass Stakes cerró la cartelera sabatina y allí la potranca Swiss Skydiver lideró hasta la cuadra final para ceder ante la poderosa atropellada del buen prospecto llamado Art Collector, quien la postergó por 3 1/2 cuerpos dejándola a las puertas de hacer historia.

Fue la tercera conquista al hilo y primera de Grupo para el potrillo a cargo de Thomas Drury Jr. y que ahora suma su nombre al de los 3 años a seguir en la ruta que lleva al Kentucky Derby -segundo paso de la Triple Corona-, a resolverse esta temporada el 5 de septiembre próximo.

El domingo, como para culminar el Summer Met, el veterano Zulu Alpha hizo valer su fogueo al acreditarse el TVG Elkhorn Stakes (Grupo II, 2.400 metros, césped), confirmando su gran adaptación al piso vegetal.

Monomoy Girl, en Belmont

A casi 950 kilómetros de distancia de Kentucky, en Belmont Park, New York, otra yegua debió emplearse a fondo para salvar sus pergaminos y el amplio favoritismo. Se trata de Monomoy Girl, quien se adjudicó el Ruffian Stakes (Grupo II, 1.600 metros, arena), la misma prueba que en 1989 tuvo como vencedora a la crack argentina Bayakoa.

Conducida por Florent Geroux, se ubicó como escolta de la vanguardista Mother Mother, cuyo jockey Many Franco salió decidido a marcar el ritmo de la competencia, empleando fracciones de 22” 84c y 45” 55c para los segmentos de 400 y 800 metros respectivamente.

Al girar el último codo, Florent Geroux exigió a la pupila de Brad Cox y ésta respondió, pero le costó despegarse de la tenaz Vexatious que no se entregaba, hasta que en los 200 metros decisivos logró desprenderse en base a esa clase que la caracteriza y escapó rumbo a su undécimo triunfo (también el quinto de Grupo I) sobre trece actuaciones.

En el disco acumuló 2 largos de ventaja en 1’ 34” 10c para la milla. Este éxito le permitió ajustar formas con vistas a su presencia en la Breeders’ Cup Distaff (Grupo I), que esta temporada se disputará en Keeneland y donde se mediría con Midnight Bisou, tal vez la gran referente que tiene esta exigente categoría.

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