Domingo 14 de Marzo de 2021
Fue una postal típica de un equipo que anda a los tumbos como Newell’s. Muchas ganas de entrada para tratar de revertir su suerte y completa desnudez cuando el rival lo sopapea en la primera que tiene. Puro voluntarismo sin consistencia grupal, sin una idea madre que la sostenga. No había porqué pensar que sería distinta esta atípica despedida de un técnico que dirigió pese a haber sido despedido. Y hasta terminó humillado por Defensa y Justicia con el atributo de la dinámica que no tuvo esta última formación de Frank Kudelka. Como desde el reinicio tras la pandemia para acá. La crónica de un 4 a 0 que no dio lugar a segundas lecturas.
Newell’s buscó presionar en la salida de entrada, sabiendo que a los equipos de Beccacece les encanta salir jugando. Y en esos primeros minutos le llegó a robar la pelota para merodear cerca de Unsain. Pero en el primer avance local Julián Fernández lo volteó en la puerta del área al Fernández más habilidoso, Enzo, y Marcelo Benítez comenzó a vivir su gran noche. Iban 6’ y ya se intuía que Defensa tenía todo resuelto.
La impotencia rojinegra quedó así rápidamente al descubierto, notándose enseguida que a los tres debutantes como titulares (Negri, Giani y Sordo) les iba a costar horrores insertarse en un equipo sin respuestas anímicas ni futbolísticas. Para colmo, apenas pasada la mitad de ese primer tiempo, el encendido Benítez estamparía otro golazo, esta vez con pelota en movimiento, para sepultar cualquier atisbo de reacción que, se insiste, no se vio en absoluto ya desde el primer cachetazo.
Un gol bien anulado por offside a Giani tras un córner, una buena habilitación de Negri a Scocco, que resolvió lento y mal, fueron cebitas para un Newell’s más apagado que nunca.
Mucho más cuando Lema le regaló la pelota a Bou en la salida y el delantero cayó en el área ante la salida de Aguerre. Penal dudoso y 3-0. O cuando la salida de Aguerre hasta el mediocampo volvió como un turbo en los pies de Bou y en el pase al cuarto a Pizzini.
Maxi Rodríguez y Scocco volvieron a lucir impotentes para cambiar el destino. Sin laderos que disimulen sus edades, también quedaron expuestos en una realidad lacerante que a cualquier técnico le costará cambiar. Esa será la historia que comenzará a escribirse desde hoy o mañana. El durísimo 4 a 0 en Florencio Varela fue apenas el último capítulo de está crónica con final anunciado.