Córdoba con goles de Príncipe y Bogino logró un triunfo merecido, quedó a 4 puntos de Berazategui y Lamadrid, en la lucha por ganar el primer torneo del año .
Sábado 01 de Junio de 2024
Con la alegría de los jugadores trepados en el alambrado junto a su hinchada, Central Córdoba festejó un importante triunfo ante Lugano por 2 a 0 con goles de Agustín Príncipe a los 64’ y de Ignacio Bogino en el final del cotejo. Y quedó a 4 puntos de Berazategui, líder de la Primera C, que mañana enfrentará a Atlas con los charrúas pendientes de ese cotejo. Además, Lamadrid se sumó a la cima. El domingo visitará a Juventud Unida.
“Por suerte pude a volver a marcar, el gol es para el plantel y seguimos haciendo ruido”, dijo Príncipe. Mientras que Bogino expresó: “Fue un partido muy duro pero el equipo tuvo la tranquilidad y actitud para ganar y apuntar bien arriba”, así vieron el partido los autores de los goles charrúas.
Desde el inicio, el Matador tomó la iniciativa con el buen trabajo del mediocampo encabezado por el Gitano Mustachi. Y las situaciones comenzaron a llegar al arco de Lugano. A los 3’ Mustachi habilitó a Príncipe, pero remató muy débil. Sobre los 15’ llegó el centro de Duré y Alexandro Fernández, de cabeza, mandó el balón por arriba del travesaño.
Después todo fue del dueño de casa. A los 32’ Senra exigió al guardavalla naranja y sobre los 38’ Madero, de cabeza, estrelló el balón en el palo derecho del arquero Nahuel Villalba. Con el partido sin goles se fueron al descanso.
El complemento fue un calco del primer tiempo. Los charrúas tomaron la iniciativa, a los 5’ Mustachi habilitó a Príncipe y el delantero remató desviado. Sobre los 20’ Atardo habilitó a Príncipe, el excanalla eludió a Villalba y con un toque suave marcó el 1- 0 para la algarabía de todo Tablada. El delantero llegó a los 12 tantos y es el goleador de la C.
Sobre el final del partido, en el 5º minuto de adición y con todo Lugano jugado en ataque, en una contra Piccinini se la dio a Bogino para que ponga el 2 a 0 definitivo. Central Córdoba ganó un partido muy chivo ante un rival que mostró muy poco, pegó mucho y al final se fue con las manos vacías. Se puso el traje de candidato cuando restan disputarse cinco jornadas y el sueño con ganar el Apertura depende solo del Matador.