Miércoles 25 de Mayo de 2022
River Plate no tomó el último partido del grupo F de compromiso, puso a los titulares pese a que llegaba clasificado y con el primer puesto asegurado, y goleó a Alianza Lima en el Monumental por 8 a 1, con un intratable Julián Alvarez que hizo 6 de todos los colores. Y este jueves será el turno de Boca Juniors de dar la talla. Para eso no le queda otra que derrotar en La Bombonera al duro Deportivo Cali si pretende clasificar, como el resto de los equipos argentinos participantes en esta edición de la Copa Libertadores, a los octavos de final. Es más, si logra el objetivo, hasta podría haber superclásico en esa instancia.
Marcelo Gallardo podría haber guardado a muchos titulares en vistas de que ya en la fecha pasada, cuando despachó a Colo Colo, River había asegurado la clasificación y el primer puesto del grupo. Pero no solo no lo hizo, sino que metió al equipo principal y con ellos hizo una notable diferencia con Alianza Lima, que no tenía ninguna chance. Tres goles de Julián Alvarez en el primer tiempo, tres más en el segundo y los restantes de Simon y el excanalla Elías Gómez redondearon la goleada (descontó Lavandeira al final de penal) y ahora River quedó como el segundo mejor primero, por lo que definirá de local siempre, excepto que le toque en instancias superiores a Palmeiras, el único con puntaje ideal.
Por el mismo grupo, el Fortaleza de Juan Pablo Vojvoda venció 4 a 3 a Colo Colo en Santiago de Chile y clasificó a octavos. Los trasandinos van a Sudamericana.
River, Colón, Estudiantes, Vélez y Talleres consiguieron la clasificación a octavos (excepto Vélez, todos en la fecha anterior además) y el único que falta es Boca. El equipo de Battaglia (7 puntos, -1), que viene de consagrarse campeón en la Copa de la Liga el domingo último ante Tigre, tiene una noche a cara o cruz con el líder del Grupo E, Deportivo Cali (8, +4). Si gana clasifica y si no lo hace quedará afuera, porque difícilmente Corinthians (8, +1) ceda puntos de local ante Always Ready (4, -4), que solo tiene una mínima chance de entrar a la Copa Sudamericana.
La presión será máxima para Boca, porque si no gana y queda eliminado de la Copa Libertadores, opacará totalmente el logro que supo conseguir en el certamen local.