Martes 01 de Julio de 2008
Arribaron a Río de Janeiro con más de una hora de retraso. Pero lo hicieron bajo un manto de optimismo y felicidad. Liga Universitaria de Quito jugará mañana el partido más importante de su historia. Visitará en el imponente estadio Maracaná a Fluminense, en la final de la Copa Libertadores. El equipo de los rosarinos Edgardo Bauza, Carlos Araujo y Damián Manso intentará inscribir el nombre ecuatoriano en el libro dorado del torneo más antiguo del planeta.
La delegación ecuatoriana se mostró confiada en confirmar su supremacía en el partido decisivo frente al tricolor carioca. El rosarino Edgardo Bauza aseguró que sus pupilos están preparados para defender la ventaja de 4 a 2 lograda la semana pasada en Quito. "Sabemos que será un encuentro difícil para nosotros. Pero tenemos en claro cómo vamos a jugar y, si hacemos un buen partido, tenemos buenas posibilidades de quedarnos con el título. Vamos a defendernos y salir de contragolpes", anticipó el Patón.
El rosarino además minimizó las declaraciones del técnico de Fluminense, Renato Gaúcho, quien se manifestó seguro de que su equipo logrará remontar el marcador adverso del partido de ida y se convertirá en el nuevo campeón de la Libertadores. "Me parece bien que él piense así, pero nosotros también creemos que vamos a ser campeones", dijo.
El optimismo del técnico es compartido por sus jugadores: "Nuestro equipo está muy tranquilo, hicimos un buen partido en Quito y esperamos estar en una buena noche en el día de la revancha para salir vencedores", dijo Guerrón, una de las máximas estrellas de Liga.