Copa Davis: Argentina se quedó con una serie histórica y de emociones fuertes

Argentina vuelve a jugar en el Grupo Mundial de la Copa Davis, tras vencer a Kazajistán 3-2 con mucho sufrimiento. El primer paso de la Davis por Rosario será recordado por su montaña rusa de emociones

Domingo 04 de Febrero de 2024

La segunda jornada de la serie entre Argentina y Kazajistán fue una verdadera montaña rusa de emociones pero con final feliz. Fue sufrida, eterna, pero con final feliz. Argentina se impuso en el cruce 3-2 para avanzar en los Qualifiers 2024 de la Copa Davis logrando el último punto en el tie break del último partido, lo que habla de lo larga y peleada que fue la serie. Con Sebastián Báez vistiéndose de héroe logró el objetivo de volver al Grupo Mundial. Con el corazón en la garganta, el seleccionado argentino de tenis empezó su camino a Málaga.

“Va a ser una serie larga”, había vaticinado el capitán argentino Guillermo Coria, cosa que finalmente ocurrió aunque nadie se imaginó que lo sería tanto. Pero la espera y el aguante en una jornada sofocante valió la pena.

Tras la igualdad cosechada en el primer día de competencia con los triunfos de Cerúndolo y Skatov, el partido de dobles que abrió la jornada del domingo, cobró una importancia superlativa.

Con Andrés Molteni y Máximo González Argentina volvió a ponerse en ventaja tras un partido en el que, para poder gozar primero debió sufrir.

Con la potestad que le dio el reglamento, Yuriy Schukin, el capitán kasajo, decidió cambiar de nombres: sacó a Skatov y puso a Popko para jugar el dobles y de esa manera el vencedor de Etcheverry no jugaba dos partidos consecutivos, lo que hubiese sido una locura. Atento a que solo contaba con tres jugadores, decidió preservarlo y la jugada casi le salió bien.

La dupla visitante, integrada entonces por Aleksander Nedovyesov y Dmitry Popko, complicó más de lo pensado al equipo argentino y lo llenó de interrogantes tras imponerse en el primer set por 7/6.

En el segundo set la paridad estuvo presente hasta el cuarto set, ya que a partir de ahí los argentinos empezaron a aparecer en su verdadera dimensión y se llevaron el parcial 6/4 para definir todo en un tercer set.

Como si fuera un trámite, jugando de manera impecable, los argentinos arrasaron y se impusieron por un categórico 6/0 que le dio a la Argentina un nuevo punto de ventaja. Ese partido de dobles, si bien costó el doble de lo que se pensaba, terminó valiendo el doble, sobre todo por lo que ocurrió después, con los dos singles que siguieron.

“Fuimos de menos a más”, reconoció Machi González quien luego se ganó el corazón de los asistentes cuando destacó que “el público fue importante por el aguante, lo necesitábamos mucho”, palabras que generaron una ovación.

Tras el triunfo en el partido de dobles, la AAT homenajeó a Federico Delbonis, quien decidió poner fin a su carrera en Rosario, en la Copa Davis, la que supo ganar en 2016 junto a Juan Martín del Potro, Leo Mayer y Guido Pella (a la consagración se suman el rosarino Renzo Olivo, Carlos Berlocq y Juan Mónaco, quienes no estuvieron en la final pero participaron de las series preliminares). Mientras el azuleño recibió el premio un “dale campeón” bajó de las tribunas recordando esa gesta.

Los nervios le abrieron el apetito a muchos de los asistentes, al punto que cuando comenzó el partido de Cerúndolo con Skatov se notaron varios claros en las tribunas. Recién cuando estaba terminando el primer set, las gradas volvieron a lucir llenas. Es como que volvieron para sufrir.

Cerúndolo arrancó como una tromba, jugando con mucha autoridad, pero lentamente fue mermando en su rendimento a la par que su rival fue creciendo. El argentino todavía se imponía con claridad por 5-2 cuando empezó a quejarse airadamente de su mala suerte. El kazajo volvió a sorprender a propio y extraños, aprovechó el momento y se impuso 7/6 en el tie break, dejando mudo a la mayoría de los asistentes.

Y si nadie daba crédito de lo que estaba pasando, mayor fue la sorpresa cuando el visitante se impuso 6/4 para igualar la serie. Todo se definía en el quinto partido.

Por momentos pareció una pesadilla. La noticia de que Alexander Bublik, la mejor raqueta kazaja y el gran ausente de esta serie, se consagraba campeón del ATP 250 de Montpellier corrió como reguero de pólvora. Lo único que faltaba era que los visitantes se llevaran la serie. Y estuvieron cerca, muy cerca.

El quinto punto de la serie fue, lisa y llanamente, no apto para cardíacos. Para jugarlo Guillermo Coria eligió a un hombre fresco y en lugar de Tomás Etcheverry, como estaba previsto, puso en cancha a Sebastián Báez.

Objetivamente pudo haber sido para cualquiera, pero la moneda cayó para el lado argentino. Báez se impuso 6/4, 3/6 y 7/6 (8/6 en el tie break) a un enorme Popko, que, como los grandes, cayó de pie. Pese a sus lógicas molestias físicas después de haber jugado tres partidos en dos días, el kazajo hizo un partido enorme, pero no le alcanzó.

En esa definición tan ajustada, en cada pelotita la gente en las tribunas pasó por todos los estados de ánimo, de la euforia a la desazón, de la alegría a la angustia. Muchos recordaron la famosa frase de Gastón Gaudio “qué mal que la estoy pasando” para graficar cómo lo estaban viviendo, pero al final de cuentas, Báez apareció cuando debía hacerlo y como él mismo afirmó “aportó su granito de arena” para que Argentina consiga el pase para las Finals de la Copa Davis 2024.

Lo concreto es que tras la victoria en la primera visita de la Davis a Rosario, Argentina se metió en la siguiente ronda entre los 16 mejores equipos del mundo. Y en septiembre irá por más, buscará meterse en el Final 8, programado para noviembre en Málaga, España, en el final del calendario de la ATP. Enorme desenlace para una serie histórica y de locos.