Ovación

Copa Davis: Argentina sacó una ventaja casi decisiva ante Rumania

Gran parte del trabajo está hecho. Argentina le gana a Rumania 2 a 0, tal cual era previsible, y se encamina a los cuartos de final de la Copa Davis en la que recibirá a República Checa o Kazajistán entre...

Sábado 05 de Marzo de 2011

Gran parte del trabajo está hecho. Argentina le gana a Rumania 2 a 0, tal cual era previsible, y se encamina a los cuartos de final de la Copa Davis en la que recibirá a República Checa o Kazajistán entre el 8 y el 10 de julio. Sólo falta un punto para estampar en los números lo que sugería la lógica. Pero... Seguramente resultará antipático y, hoy, fácilmente refutable, asegurar que el primer día de competencia dejó un sabor más amargo que dulce. Puede parecer ridículo con un 2-0 casi definitivo, pero si Argentina tiene como objetivo el que debe tener: ganar la Ensaladera de Plata por primera vez, muchas cosas deben cambiar. Fundamentalmente porque tiene potencial para intentarlo una vez más.

Nalbandian no puede jugar cuando le da la gana. Los visos de heroísmo que algunos creyeron ver ayer en la victoria sobre el ignoto Adrian Ungur (6/3, 6/2, 5/7 y 6/4), un tenista de 26 años que está 183 en el ranking, representan el primer escollo a la hora de ponderar el resultado por encima de sus circunstancias. Fue un acto de irresponsabilidad, no de heroísmo.

El número uno de Argentina padece una hernia calificada como deportiva y estuvo a punto de abandonar. El mismo reconoció al final del partido que en el cierre del primer set ya no podía más. El mismo dijo que "no podía dar un paso" y se bajó del partido de mañana (ver aparte).

El capitán debe tomar decisiones, ese es su rol. Y si David no está en condiciones, no debe jugar. Esta serie es un calentamiento previo para lo que vendrá, casi un entrenamiento. Y como tal debe analizarse.

A partir de ese concepto, resulta más irresponsable que heroico salir a la cancha en inferioridad física y poner en riesgo un punto que cualquiera de los otros tenistas convocados hubiera resuelto con absoluta sencillez. Para muestra basta un ejemplo: Ungur perdió en la primera ronda de la qually del ATP de Buenos Aires frente al galvense Pablo Galdón, ubicado en el puesto 280 y con un solo partido en cuadros principales de torneos de ATP.

Es de incrédulos suponer que en instancias superiores de la máxima competencia por equipos del tenis mundial, rivales trascendentes dejen pasar semejante oferta. Punto que resta entonces. Salvo que sirva para corregir. Y la corrección es bien concreta: Vázquez debe dar órdenes y Nalbandian acatarlas. Sencillo de entender, difícil de implementar.

Mónaco terminó de maquillar una jornada con más en el debe que en el haber con una victoria que se consumó cuando parecía que iba a complicarse. Absolutamente ningún reproche para el triunfo de Pico sobre el gigante Victor Hanescu en cuatro sets: 7/6 (5), 1/6, 6/1 y 6/1.

Argentina le va a ganar a Rumania. Será hoy en el dobles o mañana en el cuarto o quinto punto, pero sólo será una victoria verdadera si de una vez por todas se aprende de los errores históricos que hicieron tropezar al tenis argentino casi cíclicamente. Si no, será pan para hoy y hambre para mañana.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario