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Con suerte de campeón: Newell's le ganó a Chacarita con un gol insólito

Son de esos goles que recorrerán el mundo, de esos que llegan desde Nueva Zelanda, Tonga o de algún torneo del interior brasileño y nadie deja de sorprenderse. Incluso, hace rato está colgado en youtube y los programas dedicados a los bloopers futbolísticos lo pondrán seguramente primero en sus ránking. Y pasó acá a la vuelta.

Sábado 14 de Noviembre de 2009

Son de esos goles que recorrerán el mundo, de esos que llegan desde Nueva Zelanda, Tonga o de algún torneo del interior brasileño y nadie deja de sorprenderse. Incluso, hace rato está colgado en Youtube y los programas dedicados a los bloopers futbolísticos lo pondrán seguramente primero en sus ránking. Y pasó acá a la vuelta. Anoche, en La Paternal y tanto lo benefició a este Newell’s ganador de Sensini, que si algo le faltaba para ratificar su candidatura al título era contar con la suerte del campeón. La tuvo anoche para doblegar a Chacarita, en el peor partido de esta gran campaña que parece empecinada en dejarlo arriba de todos.

La jugada de los 39 minutos quedará en la memoria colectiva. De la segunda jugada de un córner a favor de Chacarita vino el gol que se hicieron los mismos funebreros. Boghossian despejó un centro de Centurión en el primer palo. La pelota llegó al medio y Frezzotti eligió desde la mitad de la cancha dársela a Cejas, ante el acoso de Formica. El mérito del 10 leproso fue seguir la jugada y el ex Newell’s, incómodo, se la abrió a Zarif por la derecha. El ex canalla se la devolvió de primera a Terremoto más fuerte de lo aconsejable en un terreno tan blando. El balón fue lejos de donde estaba el arquero y demasiado fuera de su arco. Picó, hizo algo de sapito y se le metió. Increíble.

En la última acción, Peratta se quedó con un remate de Parra. Un segundo antes, el palo derecho le negó el empate merecido a Chacarita. Síntesis perfecta de lo que fue la victoria de Newell’s, que le permitió mandar al menos hasta hoy en soledad y entrar en la historia del club (ver aparte). Por un lado, las seguras manos de su arquero para ahogarle una y otra vez el gol de Chacarita. Del otro, la suerte que fue la principal aliada rojinegra.

Newell’s jugó acaso no sólo el peor partido de esta racha asombrosa, sino el de todo el Apertura. Parecido al triunfo ante Huracán, y menos quizás a la derrota ante Argentinos.
Pero claro, ¿qué le importó a esa masa que copó la popular y que no sólo ya sueña con repetir en el clásico, sino que cree en el título? Si a cinco fechas del final, está a apenas 4 unidades del puntaje del campeón del Clausura 2004.

Chacarita tuvo tanto la pelota que hasta la usó para meterse el gol en contra. Newell’s apenas asustó en el primer cuarto del complemento, cuando Formica llegó libre al área y Boghossian la tiró afuera. Nada más que eso. Fue suficiente.

Tuvo en cancha a un Schiavi disminuido (ver página 4) y no contó con Insaurralde, fundamental en la campaña. No hay que olvidar a Achucarro, poco ponderado, pero su ausencia se hizo notar porque es un jugador molesto para las defensas y el socio perfecto de Boghossian, que ayer aportó más en defensa que en ataque. El resto no asumió el rol, excepto Peratta, le cedió la iniciativa a Chaca y si ganó fue por lo ya expuesto y por Peratta.

Así de simple, a contramano de la lógica de los merecimientos, que quedó sepultada bajo la enorme alegría de un plantel y su gente que ve como muy posible un nuevo título. Ahora que la suerte también le sonríe, habrá que ayudarla. Que muy bien lo venía haciendo, por cierto.

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