Domingo 11 de Diciembre de 2016
Nada de lo planificado resultó desde el principio. Newell's fue incapaz de entorpecer el ritmo, las combinaciones y la apertura por los costados de Talleres. Por rendimientos individuales y por la postura. Precavido, soportó poco y mal. La cuestión se modificó con los cambios. La aparición de Facundo Quignon, en primer orden, y la de Víctor Figueroa le dieron un vuelco al juego anodino desplegado en los primeros 45'.
La primera medida acertada de Osella durante el partido fue no consumir minutos en el segundo tiempo. Realizó las variantes antes del reinicio. La decisión la pagó Héctor Fértoli con su salida. No resultó la misión que le encomendaron de ocuparse de las subidas del marcador derecho Leonardo Godoy y aparte colaborar en la marca. No es su fuerte. La sustitución de Prediger, en cambio, apunta mayormente a una responsabilidad propia. Nunca le encontró la vuelta a Leonardo Gil.
Newell's se sostenía hasta allí apenas con la vehemencia de Néstor Moiraghi, en su vuelta tras la suspensión. Y no mucho más. A Mateo se le notó la inactividad y estuvo falto de distancia en el medio. No ocurrió lo mismo con Quignon. Los tres encuentros ausentes por la lesión muscular no hicieron mella en el volante. Trasladó, tocó y buscó la pared. Aparte retrocedió y robó pelotas yendo al piso.
Le dio claridad a Newell's, al igual que Figueroa. Con intermitencias, el Negro encaró con decisión o se volcó hacia el medio para convertirse en enlace, con Formica ocupando en ese momento otros espacios. Apareció un circuito futbolístico que sin tener final de jugada por lo menos le permitía a Newell's tener otro dominio de la situación.
Osella se dio cuenta que sin peso arriba no iba a empatar. Ingresó Mauro Matos como referencia de área y Scocco jugó por detrás. Newell's dejaba tres en el fondo porque el que salió fue Nehuén Paz. Había que arriesgar. Quignon, el que acostumbra a participar en acciones claves, parado en tres cuartos de cancha la mandó por elevación al área. Formica, con una capacidad para ganar de arriba que no le es impropia, la cruzó y Amoroso le dio de cabeza para la igualdad.
Desde la precisión de Quignon y los destellos de Figueroa, sumado a otra predisposición, Newell's evitó así la derrota.