Ovación

Con pocos ingredientes Central armó un buen aperitivo

El mix canalla, al que le faltó fútbol, venció a Belgrano. Un gran triunfo de cara al choque copero contra San Pablo.

Domingo 08 de Abril de 2018

Noventa minutos de fútbol para poner la atención en el presente. También para coquetear con el futuro. La importancia del partido de ayer ante Belgrano tenía razón de ser en sí misma, pero encontraba su verdadero anclaje en lo que ocurrirá dentro de cuatro días, cuando el equipo de Leo Fernández haga su presentación en Copa Sudamericana, nada menos que frente a San Pablo. Era vivir el hoy para fortalecer el mañana. Y en medio de ese cuadro de situación, normal por cierto en circunstancias de este estilo, el técnico trató de juntar lo mejor que tenía a mano para ofrecer un plato que resultara apetitoso para los hinchas, pero también con algún atisbo de esperanza que pudiera desembocar en una escalada en las posiciones y el lógico acercamiento a la zona de Copa Sudamericana y, de hecho, que fortaleciera el ánimo de cara al choque copero. Con pocos ingredientes, Central armó verdaderamente un buen aperitivo. Triunfo (2-1) con buen sabor.

   "No nos guardamos nada. Ponemos lo mejor que tenemos", fue una de las frases de Leo Fernández en la previa del partido, intentando explicar lo que se trataba de una clara mezcla entre titulares y suplentes. Había que ganar, pero nadie quería arriesgar más de la cuenta. Por eso Ruben al banco, Martínez fuera de las 18 y algunos otros (Ferrari, Maxi González, Gil) también al margen de la conversación. Con eso poco (sin caer en una actitud de menosprecio para jugadores como Nahuel Gómez, Da Campo o Joaquín Pereyra), el canalla salió a dar pelea. Intentando no desentenderse de lo que era un round ante un rival directo para la Sudamericana 2019 pero tampoco obviando que la mixtura entre experiencia y juventud ofrendara algún rédito imaginando lo que se vendrá.

   Lo de poco le cabe a ese bajo potencial en cuanto a nombres y también a la escasez de juego exhibida. Puede que una cosa haya sido la causante de la otra, pero no es condición sine qua non. De hecho, este Central viene desmejorando su imagen y sumando en proporciones menores a otros tiempos, incluso con varios de los ayer ausentes en cancha.

   Fue poquito el tramo de lucidez que tuvo Central en cancha. Lo suficiente para meterle un par de cachetazos a un Belgrano que salvo en ese tramo en el que aparecieron los goles canallas fue el que más y mejor manejó los hilos del encuentro. Claro, le faltó lo que a Central le sobró: efectividad. Porque salvo un remate (desviado) de Da Campo, al minuto de juego, el canalla recién volvió a acercarse al arco pirata a los 33', con un cabezazo de Zampedri. Dos minutos más tarde llegaría el tanto de Cabezas y cuatro después el grito del entrerriano.

   Un premio excesivo para lo que hasta ese momento se había visto, algo de que Central no tenía por qué hacerse responsable. Es más, lo que vino de ahí en más fue lo mejor del canalla en el partido, con otras dos llegadas punzantes que no pudieron terminar en gol.

   Camino a los vestuarios no había otra manera de racionalizar el momento que no contemplara una ecuación positiva. Sin brillo, con sobresaltos, con más ganas que fútbol, lo que se estaba haciendo era despejar el trayecto de cualquier tipo de obstáculos.

   Tan presente estaba el partido con San Pablo en la desapacible tarde de ayer en el Gigante que pese a que el trámite no lo requería, Leo Fernández cumplió con ese plan que había ideado durante la semana y mandó a la cancha a Ruben para que el 9 comenzara a tomar más ritmo futbolístico. ¿Más? Ante una mínima molestia de Tobio en una de sus piernas lo que se decidió fue preservarlo y terminar el encuentro con el pibe Luciano Recalde en cancha.

   Para suerte de Central el penal de Parot (la pelota nunca hizo contacto con el brazo que extendió) fue a minutos del final y antes de eso Belgrano se había encargado de dilapidar algunas otras situaciones claras que tuvo, entre ellas una enorme tapada de Jeremías Ledesma.

   El trabajo de un técnico es, como primera medida, que el equipo juegue abrazado a una idea para que los caminos al triunfos sean los más cortos posibles. Pero en ese amplio campo de acción también están las decisiones que deben aparecer en momentos de cierta complejidad. Con la derrota ante Patronato sobre el lomo, la preparación del partido contra Belgrano tuvo como rasgos distintivos varias ausencias y, por ende, algunas apuestas. Todo para lograr mantener encendida la ilusión de la Sudamericana 2019, pero fundamentalmente para armar un ambiente más cálido y placentero para lo que ocurrirá el jueves.

   A la luz del resultado obtenido, con pocos ingredientes Central armó un buen aperitivo.

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