Miércoles 05 de Diciembre de 2018
Cuando él está metido, marca una gran diferencia. Fue creciendo año tras año y se ganó con esfuerzo, de a poco, que le dieran minutos en primera, algo que no es nada fácil. Cuando interprete que a veces tiene que gambetear, pasar la pelota e ir a buscar la descarga en vez de quedarse hará más goles de los que convierte ahora. En ocasiones abusa de la velocidad y la gambeta y termina chocando. Siempre pensamos que era un jugador con proyección. El tiempo nos dio esa certeza. Es talentoso, veloz, inteligente, porque se acomoda muy rápido en el lugar de la cancha donde lo mandás. En el gol que hizo la otra noche contra Patronato apareció en posición de número nueve, ocupando rápido ese lugar, para cabecear la asistencia perfecta de Figueroa. La rapidez mental para ocupar espacios es una virtud. Estamos en presencia de un jugador muy importante.