Ovación

Con la camiseta no alcanza: sin Copa Santa Fe

Central y Newell's una vez más le dieron la espalda a la Copa Santa Fe y quedó demostrado con sus eliminaciones en el primer partido.

Martes 25 de Junio de 2019

Ganar no es sencillo si no existe cierta paridad competitiva a través de las categorías de los futbolistas que juegan cualquier torneo. Central y Newell's ya lo vivieron en las 4 ediciones de la Copa Santa Fe y más se notó en la actual, al quedar los dos equipos eliminados en 8º de final, en el primer partido. En las anteriores, uno u otro habían jugado al menos otra instancia. Por ejemplo el canalla hasta salió campeón en 2017. La lepra llegó a semifinales en 2016. La aclaración necesaria es que los grandes de Rosario nunca la jugaron con un equipo realmente titular, de profesionales, lo que muy probablemente hubiese inclinado la balanza hacia el otro lado porque el profesionalismo en su máxima condición sin dudas supera al semiamateurismo de los equipos de la región o del ascenso rosarino por más voluntarismo y esfuerzo que realicen. Como sea, es para ocuparse del tema. O rojinegros y auriazules toman a esta competencia en serio, no a medias tintas, o la juegan directamente con juveniles tomando el riesgo que eso conlleva como para no preocupar ni ocupar a sus hinchas.

En principio, con una "reserva fuerte" debería alcanzarles para competir en firme. También puede ser que en el juego los dos equipos busquen sólo proyectar jugadores para darles rodaje y no se preocupen por el resultado. Lo que no deben hacer es "arriesgar" prestigio ni "castigar" a los juveniles haciéndolos enfrentar a jugadores mayores porque no es lo mismo, por ejemplo, que Central juegue con mayoría de chicos de entre 17 y 20 años frente a los profesionales de Central Córdoba que juegan en Primera C con una media de más de 25 años, con futbolistas de más de 30 como el Chelito Delgado y Yassogna, por ejemplo, que debutaron en primera división cuando algunos pibes canallas no habían nacido.

Y con un mix no alcanza. Le pasó a Newell's, que rescató un 0 a 0 en la visita a Sportivo Las Parejas (equipo semiprofesional que actúa en el torneo Regional Federal, una rama que tiene un pie en la AFA) y perdió por penales. Los rojinegros apenas fueron con Denis Rodríguez, Torres y Fydriszewski como profesionales, pero al mando del técnico de la reserva Aldo Duscher.

Claro, esto se refleja solamente poco después de jugarse los partidos. Más tarde todo se resume a las estadísticas y ellas marcarán que leprosos y canallas fueron eliminados en 8º de final, en sus primeros partidos de la competencia santafesina. Es más, ni goles convirtieron.

En 2018 perdieron en 4º de final ante los grandes de Santa Fe, a doble partido frente a rivales con mayoría de titulares, no como Central que sólo utilizó a los jugadores de reserva dirigidos por el Kily González como DT (como en la actual) frente a Colón, mientras que Newell's actuó con varios titulares, pero no todos, y la conducción del técnico Omar De Felippe para enfrentar a Unión.

En el 2017 Central tomó la competencia en serio con el técnico de la reserva Leo Fernández y fue campeón, ganándole la llave final a Atlético Rafaela. Y más allá de que no muchos jugadores se afianzaron más tarde en primera, proyectó a Jeremías Ledesma (hoy arquero estrella del plantel superior), y a los pibes Lioi, Ojeda y Diego Becker. Al Newell's del Chocho Llop no le alcanzó con el mix porque igualó y perdió por penales con Sportivo Rivadavia de Venado Tuerto en el primer partido.

En la edición inaugural de 2016 al jugarse el clásico rosarino en 4º de final la Copa Santa Fe tuvo un mayor color, una instancia que resultó competitiva con paridad de nivel de jugadores, juveniles en su mayoría, y dos partidos igualados 0-0 con definición por penales que gozó la lepra que dirigía Juan Pablo Vojvoda con un 5-3 sobre el canalla que comandaba Leo Fernández. Igual, Newell's repitió prácticamente el mismo equipo con jugadores de reserva pero fue superado 1-0 por un Sportivo Las Parejas semiprofesional en semifinales.

El repaso de las actuaciones marca una tendencia clara de que a este tipo de competencia se la debe tomar seriamente para que no se tilde de "fracaso", como pasó en este 2019. La contracara del camino que eligió Central para coronarse en 2017, cuando ganó 5 partidos y empató el restante para dar la vuelta olímpica. De lo contrario todo queda demasiado expuesto al azar, a avanzar o quedarse a menos de mitad del recorrido con penales, exponiendo la camiseta a la realidad de que ya ningún equipo gana por colores o nombre propio.

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