Domingo 17 de Agosto de 2008
Ganó con justicia pero sin rendir de acuerdo al potencial de sus individualidades. Claro que a esta altura es lo que menos le interesa al seleccionado argentino de fútbol, que venció a Holanda por 2 a 1 y se clasificó semifinalista del torneo olímpico, instancia en la que deberá enfrentar a Brasil el próximo martes 19, a las 10.
Hubo que sufrir un poco para avanzar de fase ya que Argentina se impuso en tiempo suplementario, con un gol del rosarino Angel Di María al final del primer tiempo del alargue. Lionel Messi había puesto en ventaja al seleccionado albiceleste en el período inicial, mientras que en esa misma etapa igualó Otman Bakkal.
La primera gran ocasión estuvo en los pies de Messi, quien gambeteó al arquero Kenneth Vermeer pero un defensor salvó su remate sobre la línea.
La Pulga tendría su revancha. Otra vez dejó por el camino al uno holandés y la pelota terminó en el fondo del arco. Era el premio a la superioridad argentina durante esos primeros pasajes.
Los holandeses tuvieron que cambiar su planteo cauteloso, aunque el trámite no se modificó. Pero cuando menos lo merecían llegaron al empate. Evander Sno remató y la pelota le pegó a Javier Mascherano, con tanta mala suerte que Otman Bakkal la recibió en soledad a metros del arco y batió a Oscar Ustari.
Apenas empezó el segundo tiempo, Fernando Gago le sirvió el gol a Agüero, pero solo frente al arquero la tiró afuera.
El calor y la humedad aplacaron las ansias de ambos y por eso la segunda etapa se transformó en un partido ordinario por donde se lo mire, con algunas sutilezas de Messi, algún cambio de frente de Mascherano, pero nada más.
A los 30’ se tuvo que ir Ustari por un posible desgarro y fue reemplazado por Sergio Romero.
A esa altura Argentina jugaba decididamente mal. Para colmo Holanda tuvo una situación clara para quedarse con el partido, a 3’ del final, en los pies de Royston Drenthe, quien falló en el mano a mano con Romero.
En el cierre, Messi tuvo el triunfo, luego de una gran jugada personal, pero el arquero Vermeer se quedó con el grito de gol.
En el arranque del tiempo suplementario, el Kun Agüero tuvo el gol, pero otra vez falló con el uno holandés.
Y cuando el aire ya no le sobraba a ninguno apareció el talento de Messi para habilitar de manera magistral a Di María. El futbolista surgido en Central no falló en el mano a mano con el golero y sacó un tiro cruzado para marcar el segundo gol, el que le dio la victoria a Argentina.
Así el seleccionado argentino continúa con la misión de defender la medalla dorada. Ahora se vendrá Brasil el próximo martes, en un clásico caliente. Pero esa será otra historia.