Domingo 07 de Mayo de 2017
Con cada fecha que pasa y con buenos resultados que se acentúan, es más fácil para Central establecer parámetros, amén de que cada partido sea algo nuevo. Más allá de eso, el rendimiento es por estos días el mejor aliado del equipo de Paolo Montero. Algo más importante, si se quiere, que los resultados propiamente dicho. Porque los cuatro triunfos con los que llega al encuentro de hoy al Nuevo Gasómetro no se dieron por casualidad, sino que fueron el fruto de la superioridad ejercida sobre los rivales de turno.
En la previa se puede hablar de un partido abierto, que difícilmente quede huérfano de emociones. Central está proponiendo un modo de jugar que favorece para que las situaciones de gol se generen. Y San Lorenzo, por nombres y también por ser local, está en condiciones de proponer algo similar.
En un campo de juego con dimensiones similares a las del Gigante de Arroyito, el equipo canalla estará en condiciones de desplegar el fútbol al que está acostumbrado, en el que la pelota al piso suele ser una de las principales armas. También debe analizarse antes del pitazo inicial los mayores riesgos que podrían presentarse en esto de intentar que el equipo presione bien arriba, con los marcadores centrales prácticamente en mitad de cancha. En un campo grande, los espacios en el fondo podrán lucir más apetecibles para el rival como peligrosos para el propio Central. Y, como se dijo, la categoría de los jugadores del Ciclón no es la misma que la de los de Quilmes, Sarmiento o Temperley, más allá de que puedan demostrarlo o no.
Montero no altera demasiado su ingeniería táctica. Habrá una sola variante en relación al partido ante Aldosivi (ver aparte) y, en principio, tampoco se modificaría la partitura que hace a la cuestión estratégica. Así, con Camacho como uno de los más regulares del equipo, con Carrizo en similar sintonía, y con Teo Gutiérrez y Herrera también en un gran presente, Central va por un nuevo desafío en esto de acentuar una forma de juego.
A Central le siente bien pararse frente a un San Lorenzo que proponga un ida y vuelta. Ahí podrá observarse el grado de inteligencia que Central pueda meterle a un trámite en el que necesitará repetir varias cosas de las hechas en los últimos partidos.