Martes 19 de Julio de 2022
Un viaje al pensamiento de Carlos Tevez de cara al partido del jueves ante Newell’s conduce a que Central no quemará las naves desde el inicio ni saldrá como un toro alocado a buscar el triunfo. Si bien el Apache entiende que el clásico en algún momento se tornará en un universo insondable en el que todo puede pasar, también está convencido de que la mejor receta es jugarlo con paciencia. Porque Tevez sabe, quizás como pocos, que no es aconsejable que Central se entregue dócilmente al torbellino de emociones que generará la gente desde las tribunas. Sobre todo porque pondrá a muchos pibes en cancha y lo peor que le podría pasar es que Infantino, Buonanotte, Almada, Frías, Veliz, Tanlongo, Cortez y hasta Blanco, quien ya tiene sus buenos partidos en el lomo, procesen esta experiencia cargando con la espada de Damocles sobre sus espaldas.
Igual, esto no quiere decir que Central saldrá a esperar a ver qué pasa y mucho menos en el mismísimo Gigante. Nada de eso está craneando Tevez en su primer desafío involucrado directamente en un clásico rosarino. La idea del técnico canalla es que su equipo atraviese con marcada concentración un tiempo de estudio. Primero para detectar los errores en los que podría incurrir el rival y luego para reforzar la creencia sobre que Newell’s no cambiará el libreto ya conocido. Es que en Central están convencidos de que a Sanguinetti le calzará como un guante el ropaje de equipo visitante. Por eso debe entenderse que apostará a un dispositivo en el que Newell’s patrullará cada sector del campo con ahínco y recién después soltará como flechas a Sordo y Panchito González. En ese menú estratégico de Archu también está contemplado que Méndez y Luciano se proyecten alternadamente cada uno por su sector, pero siempre mirando el espejo retrovisor. Si algo tiene claro este Newell’s de Sanguinetti es que no necesita protagonizar un partido para ganarlo. El rol de protagonista suele quedarle hasta como ropa holgada cuando juega en el Coloso.
En ese sentido, Tevez conoce el paño que le desplegará Sanguinetti. Por eso tiene pensado no plantearle un desarrollo en el que Newell’s se mueva como pez en el agua y entregarle todas las facilidades. Ya empezó a machacarles a sus jugadores que la vía más redituable para mover la estantería defensiva rojinegra es masticar mucho el juego y aprovechar los espacios que pueden llegar a dejar Ditta, Lema o Velázquez si el partido se juega con ese tablero de acción. Para eso será crucial que las antenitas de la dupla Báez-Almada estén siempre alertas para quitarle margen de maniobra a Juanchón García y que la pelota descanse casi siempre en los pies de Buonanotte, Malcorra y Montoya, quien jugará pese a una molestia muscular. El trabajo de Blanco y Cortez será el de cuidar la quintita para que Sordo y Panchito González no los empujen a una carrera de galgos, pero los laterales también deberán funcionar como pistones por los andariveles hasta zarandear a Méndez, Lema, Ditta, Velázquez y Luciano al punto de desordenarlos. Como el Apache está lejos de comer vidrio, sabe que para quebrar la solidez de la defensa de Newell’s lo primero que deben tener sus jugadores es precisión a la hora de mover la pelota y un aprovechamiento supremo de las jugadas de riesgo que se generen en las cercanías del pibe Herrera. Quizás ahí esté la pata chueca del planteo que está pergeñando Tevez. La realidad es que Central no tiene un delantero finalizador de jugadas. Veliz invita a la ilusión por esmero y hasta por inmolación en la búsqueda desesperada de las oportunidades, pero aún debe aprender los secretos de la profesión de un 9 de área. Tevez está formateando su juego a fuego lento y si lo pone ante Newell’s deberá ingeniárselas para no convertirse en una referencia de fácil resolución para Ditta, Lema y Velázquez. Lo mismo le cabe a Candia. Con este plan de acción piensa Tevez dar el campanazo en el Gigante y empezar a meterse en el bolsillo a los hinchas de Central.
Montoya no tiene lesión y estará disponible
La molestia muscular en el aductor derecho que acusó Walter Montoya sembró la alarma y puso en duda su presencia en el partido del jueves ante Newell’s. De hecho, el volante canalla, uno de los mejores jugadores de la era Tevez, este lunes a la tarde se sometió a un estudio de imágenes para constatar la gravedad de la lesión. Como el resultado de la observación arrojó que no tiene lesión muscular, Montoya estará a disposición de Carlos Tevez para ser una de las piezas del mediocampo ante Newell’s.
En tanto, el paraguayo Gustavo Ramírez pasó la revisión médica de rigor y se convirtió oficialmente en refuerzo de Central. Ramírez llega para aportar experiencia y para pelear el puesto con Alejo Veliz. Será una variante en una zona en la que Tevez no tiene demasiado para elegir.