Martes 28 de Abril de 2015
Debe ser el jugador que más lo seduce desde lo técnico y táctico. Gustavo Colman era un desconocido para el grueso del fútbol argentino cuando se sumó a Central. Pero no así para Eduardo Coudet. El volante venía de un parate considerable en Turquía. No obstante, los pocos minutos que estuvo en escena le bastaron para regar de calidad cada cancha que pisó. Y cuando pintaba para ser titular, se desgarró. En cambio, ahora está recuperado y con ganas de salir desde el vamos nuevamente. El Chacho, agradecido. Tan es así que el entrenador canalla tiene en mente probarlo y exigirlo en el doble turno de hoy para ver cómo responde con la bocha bajo la fina suela y a la hora de encarar la rutina física. Si está todo okey, se perfila para salir el sábado frente a Huracán en la foto inicial.
Central es un equipo intenso. Cuenta con jugadores muy veloces y punzantes. Sobre todo en el mediocampo. Aunque salvo el Chelito Delgado, el resto no es de hacer una pausa cuando el equipo o partido lo necesita. Y eso termina atentando contra la propia voluntad. Por eso Coudet espera con los brazos abiertos a Colman. Sabe que es el único, en la previa, que puede aportar el freno justo cuando la mayoría acelera sin rumbo. Su jerarquía es otro plus.
Ni hablar de la clara visión para hilvanar jugadas. O para cortar el juego cuando el rival avanza. Porque el “Colmandante” puede hacer tanto el trabajo sucio en la zona de contención como erigirse en la usina de fútbol. Es un 2 por 1. Lo demostró en algunas ocasiones. En cuentagotas si se quiere. Porque tuvo poca participación. No por casualidad. Sino porque la idea del cuerpo técnico era que se readaptara al fútbol argentino de manera progresiva y sin exigir las piernas porque su paso por Turquía fue intermitente el año pasado. Y la poca actividad pasa factura en cierto momento.
Por eso entraba en los segundos tiempos. Sumaba minutos. Y lo hacía con creces. Hasta deleitando al público canalla, que ya lo mira de otra manera. Lo respeta y espera verlo en forma con el objetivo de disfrutarlo 90 minutos. Colman destila potrero, pese a sus delicados movimientos cuando lleva la pelota en los pies. Sabe como accionar la presión. Como raspar y ordenar al resto de sus compañeros. Capta el mensaje que le tira el Chacho a la perfección. Tiene el manual de estilo en la mente.
Por eso Coudet lo espera. Es el remedio al problema que tiene en el medio. Lo exigirá hoy y lo irá evaluando en el día a día. Pero sin correr riesgos porque tampoco quiere pasarlo de rosca de golpe. Es un torneo largo y lo necesita a pleno. Pero si lo tiene para el sábado, mejor.
Día para probar y sacar las primeras conclusiones
La práctica de hoy no será una más. Eduardo Coudet y sus colaboradores analizarán a los jugadores en el doble turno, que comprenderá una rutina física y futbolísitica. Aunque el Chacho pondrá la lupa en las figuras de Colman (ver aparte) y el Chelito Delgado. Si ambos finalizan sin problemas el itinerario, todo indica que serán titulares el sábado, desde las 20.30 ante Huracán, en el Gigante. ¿El posible equipo? Caranta; Salazar, Yeimar Gómez Andrade, Donatti y Villagra; Colman y Nery Domínguez o Musto; Cervi, Delgado y Jonás Aguirre; Marco Ruben.
Donatti valoró la capacidad para amoldarse a los diversos sistemas
Desde que comenzó el actual torneo, Central se plantó en las distintas canchas con un sistema prácticamente diferente. Lo hizo por obra y arte de su técnico, Eduardo Coudet. Y vaya que le va muy bien. Es uno de los principales animadores del certamen. “Sí, lo bueno es que el grupo se adapta a cualquier táctica y se siente cómodo. Eso es muy valorable y esperemos seguir con esta rachita, que es muy positiva”, graficó Alejandro Donatti a la hora de referirse al repertorio que tiene el Chacho en la biblioteca.
Una vez que la jornada de entrenamiento culminó, el Flaco Donatti dialogó con los diversos medios en el country de Arroyo Seco. Comenzó resaltando la importancia que genera haber disfrutado dos días libres por el parate que hubo debido a las Paso en Buenos Aires. “A todo jugador le gusta tener el fin de semana libre con la familia. Eso te levanta desde lo psicológico y ayuda mucho”, destacó el defensor. Y agregó: “Ahora empezamos a practicar nuevamente y ya tenemos la cabeza en Huracán”.
Con respecto a los pocos goles que recibieron en estas 10 fechas, el ex Tigre optó por argumentarlo desde la humildad. “Estamos bien y tranquilos atrás. Nuestra labor es dejar siempre el arco en cero. Por ahí lo logramos, y a veces no. Más allá de eso esperemos seguir así”, justificó antes de declarar que “lo mejor que tenemos a nivel colectivo es el grupo. El Chacho (Coudet) también ayuda mucho. El plantel está muy bien”. Cuando llegó el turno de que hiciera referencia a sus goles, que sirvieron para ganar o empatar, dijo: “Se están dando y tengo una alegría enorme”.