Lunes 23 de Diciembre de 2019
“Me puedo adaptar a este equipo porque tiene mucha movilidad y rapidez”. Marco Ruben se paró por un instante como espectador pero también como parte del conjunto que integrará a partir del próximo 3 de enero. Y con la llegada de un refuerzo casi de lujo para Central, la pregunta es si el delantero deberá amoldarse a los movimientos que este equipo ya tiene ensayados o si el técnico Diego Cocca deberá lograr que el funcionamiento adquiera otra fisonomía para explotar las características de Marco.
De la forma que sea, Ruben cuenta con una ventaja sobre el resto de los atacantes pensando en la titularidad para el primer partido y si hay algo difícil de imaginar es una dupla con dos 9. Cocca puso en práctica ese plan en una sola ocasión en la primera parte del torneo y fue por una cuestión de necesidad: Riaño-Ribas, en el clásico, por la baja de Gamba.
Cuesta pensar que Ruben no pueda adaptarse a la forma de juego que tiene Central. Su extenso recorrido en el fútbol lo llevó a integrar formaciones que jugaban de distintas formas, incluso reduciendo el espectro sólo al canalla. Marco tiene características diferentes a las de Claudio Riaño e incluso a las de Sebastián Ribas.
Claro que mucho tendrá que ver en qué nivel llegue el equipo a la reanudación del torneo. De hecho, en las primeras fechas a Riaño lo utilizaba de una forma y sobre el final, ya con Ribas en cancha, el funcionamiento estaba más aceitado, dándole la chance al 9 de que entre más en juego y participe del mismo.
Ruben es de los jugadores que le gusta formar parte del circuito futbolístico y cuando se destacó casi siempre fue porque la estructura que tenía por detrás lo acompañaba. No es de los delanteros que se estacione en la medialuna y espere cómodamente que el balón le pase cerca, más bien todo lo contrario. Pero más allá de lo que más le guste lo importante será de qué manera podrá aprovecharlo el equipo.
Riaño fue quizá quien más sufrió el método utilizado, aunque, se insiste, esa forma rudimentaria se vio más en los primeros partidos. Es que todo el juego que le faltaba al equipo en ese entonces trataba de ser suplantado por los pelotazos frontales para que el cordobés la aguantara o bien descargara de primera hacia los costados. Ruben no parece cortado con la tijera para jugar de esa forma. Es de los que participa, descarga y busca la penetración en el área en el momento indicado.
No es un dato menor el hecho de que cuando decidió partir rumbo a Brasil, Central no se destacaba por su juego, amén del título que había logrado y del que Ruben fue parte.
El propio Ruben mencionó en la conferencia del viernes que en Atlético Paranaense supo sacar provecho al desequilibrio que el equipo de Curitiba tenía por los costados, desde donde “me llegaban muchos centros”. Pero esa será apenas una forma de tantas que el canalla tendrá a mano para abastecerlo. Poniendo hoy a Ruben en este equipo, la labor por ejemplo de Ciro Rius y Lucas Gamba sería vital (más la del ex Defensa y Justicia, que es quien más movilidad tiene).
Pero a priori es Gamba el apuntado para formar parte de la dupla de ataque con Ruben. No es un razonamiento tirado de los pelos ni mucho menos. Alcanza con repasar cuáles fueron los nombres utilizados por Cocca en las primeras 16 fechas para saber qué idea tiene y de qué manera no le gusta jugar, al menos en este Central y con los futbolistas que tenía a mano. El doble 9, durante tanto tiempo utilizado en el Racing con el que fue campeón, nunca fue del agrado del DT.
Lo dicho, sólo una vez Riaño y Ribas estuvieron en cancha y fue porque Gamba había sufrido una molesta contra Colón y llegó muy con lo justo (apenas le alcanzó para ir al banco). Antes y después de eso Cocca siempre puso en cancha un delantero por afuera (a veces actuando como tal y otras directamente como volante) y un 9 de área. Con ese antecedente es prácticamente imposible pensar en una fórmula de ataque con Ruben y Riaño o Ribas. Para que ello ocurra el técnico no sólo debiera modificar drásticamente su pensamiento, sino que se vería en la obligación de trabajar sobre otros sistemas tácticos: uno más osado con un enganche, algo que parece poco viable, o uno de mayor rigidez como el 4-4-2.
En lo que más certezas parece haber hoy, a menos de dos semanas del inicio de la pretemporada, es que Ruben picará en punta en la consideración de Cocca. Después, lo más importante será ver de qué manera el equipo logra sacarle jugo al 9.