Ovación

Cocca está obligado a cambiar tras el flojo empate ante Unión

El entrenador de Central dejó entrever que meterá mano en el equipo de cara a la cita ante Racing.

Domingo 22 de Septiembre de 2019

El flojísimo paso de Central por Santa Fe capital dejó una estela de bronca interna en Arroyito. No sólo porque el equipo abrochó un nuevo y magro empate sino también como consecuencia de que hubo algunas actuaciones individuales por demás de devaluadas. A eso hay que sumarle que la puesta en escena ante Unión fue una obra de arte desteñida. Y como el descenso le sigue calentando el cuerpo y alma al pueblo canalla, Diego Cocca deberá chipear el sistema y ver de qué manera le saldrá a jugar a Racing, el próximo domingo en el Gigante de Arroyito. El técnico incluso adelantó luego del 0 a 0 ante el tatengue que podría hacer algunos retoques tácticos a corto plazo. A eso habría que sumarle que debería aprovechar el revoleo para reubicar a ciertas piezas en sus posiciones de origen para que puedan rendir en consecuencia.

   Cocca tiene muchos problemas por resolver. El técnico auriazul continúa sin poder dar en la tecla. Desde que comenzó la Superliga no hizo más que moverse sobre pasos débiles. Tuvo un oasis pasajero en Tucumán ante Atlético y contra Talleres. Luego no hizo más que mutar en la intrascendencia por diversos escenarios.

   El entrenador es el máximo responsable del presente de Central. Es el que define quién juega en cada partido. Es el que dispone los cambios y arma la estrategia, que por ahora es permeable ante la primera gota caída. “Seguimos creciendo”, es llamativamente la frase de cabecera del DT, que ya dejó de tener sustento como consecuencia de las últimas actuaciones.

   Demás está reflejar que el empate contra Unión generó urticaria en todos los centralistas. Por eso es que la masa espera ver otra puesta el próximo domingo en el Gigante justo ante el Racing del Chacho Coudet con todo lo que eso significa para los hinchas canallas.

   Dependerá de Diego Cocca saber dar el golpe de timón. Por ahora el barco no naufraga pero navega por aguas turbias. El técnico ya manifestó que “al equipo le falta generar fútbol y romper la defensa rival”. También dijo que “no se gana porque no hacemos goles”.

   La semana que se avecina no será un paraíso para el cuerpo técnico y plantel. El country de Arroyo Seco se tornó en una especie de olla a presión. Hay jugadores que mastican impotencia por el funcionamiento individual y colectivo. También hay algunas piezas que entrenan a todo ritmo a diario, pero ya tienen en claro que no son opción para el DT.

   Ya no es llamativo que haya futbolistas como Rodrigo Villagra, Agustín Allione, Néstor Ortigoza y Joel López Pissano, entre otros, que estén “pintados”. Son patrimonio del club y, al menos, deberían figurar en el radar táctico. Pero al parecer no son del paladar del entrenador. Así lo marca la realidad además.

   Mañana será la vuelta al trabajo del primer equipo. Serán días intensos en la intimidad del vestuario. Habrá futbolistas que deberán revertir en cada entrenamiento el pobre rol que vienen de protagonizar ante Unión. Los casos más salientes son los de Nahuel Molina, Diego Novaretti, Diego Zabala, Leonardo Gil y Lucas Gamba, especialmente.

   De todos los casos, quien más preocupa es el Colo Gil. El mediocampista venía torcido, pero su incansable recorrido maquillaba lo flaco que se mueve siempre desde lo táctico. Tal vez reciba algún tirón de orejas. O no.

   Sin embargo, todo puede suceder en el mundo de Cocca, que está obligado a cambiar. Sea desde la puesta en escena que comanda y arma como también en torno a algunos apellidos que podrían salir ante Racing.

   Porque cae de maduro que será una cita donde el Gigante recibirá con honores al Chacho Coudet, mientras mirará de reojo y con mayor desconfianza a su técnico por el endeble accionar que exhibe el equipo mientras permanece sin mutarse en zona de descenso.

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