Sábado 04 de Enero de 2020
Central encaró el primer entrenamiento del año en medio de un dolor de cabeza como consecuencia de la repentina venta de Miguel Barbieri a Xolos de Tijuana por decisión de Racing. Diego Cocca tomó el timón del barco y marcó el rumbo de su pensamiento en cuanto a los jugadores que deseaba retener.
El entrenador se mostró molesto por la baja del zaguero central como también por la indefinición de Nahuel Molina. Es que le había pedido a la dirigencia expresamente que mantuvieran a los dos defensores para encarar este exigente semestre con otro semblante. Ayer no tuvo a ninguno.
A eso hay que sumarle la transferencia de Leonardo Gil a Arabia Saudita. ¿Qué dijo el técnico sobre estos temas? “La realidad es que vine y hay tres jugadores importantes titulares que ya no están y eso es una preocupación muy importante”, afirmó de entrada con cierta resignación.
“No era lo ideal como tampoco lo que buscábamos o queríamos”, acotó en medio de incertidumbre. Ahora es turno de la directiva la de buscar reemplazantes.
No fue el regreso esperado. No obstante, Cocca le puso la mejor cara en toda la práctica vespertina realizada en la cancha principal del country de Arroyo Seco, que tuvo a Marco Ruben como “nueva y única cara” en este mercado de pases, que para la entidad auriazul arrancó cuesta arriba.
“Cuando se empieza un año se renuevan las expectativas, pero la realidad es que hoy (ayer) tenemos tres jugadores titulares menos. Ahora habrá que trabajar fuerte para reemplazarlos, que no será fácil”, acotó Cocca como aún tratando de digerir el trago amargo que le originó la salida de Barbieri esencialmente.
El entrenador canalla no ocultó su fastidio por la forma en que terminó emigrando Barbieri de Arroyito. Si bien Central había informado que había llegado a un acuerdo tácito con Racing por un préstamo por seis meses con opción de compra en junio, lo cierto es que ayer la entidad de Avellaneda cerró la venta del defensor a México para sorpresa de los auriazules, quienes en realidad anteayer se desayunaron con esta posibilidad. Por más que intentaron hacer pesar el supuesto consenso logrado, el jugador se fue a Xolos.
“Me molesta esto, pero es la realidad. También es cierto que ni Molina ni Barbieri eran del club. Hablo de la parte futbolística y de lo que veo. Hoy (ayer) llegué al entrenamiento y tuve tres jugadores que ya no están y serán difíciles de reemplazar. Lógicamente está Marco Ruben, que es un referente y ya lo habíamos hablado, pero sabemos que esta es una parte difícil y estoy molesto también”, remarcó Cocca sin dudar.
La baja de Barbieri como la casi segura imposibilidad de contar con Molina obligará al entrenador a rearmar la última línea con toda la complejidad que eso implica a tres semanas de comenzar el torneo y cuando no se perciben arribos de jugadores a corto plazo.
“Mi molestia está, pese a que sé que los dirigentes estuvieron trabajando en las vacaciones para levantar esto y que no se vayan los jugadores pero la realidad es esta. Como también está claro que cuando arranque el torneo el responsable deportivo seré yo”, deslizó sin ánimo de seguir escarbando la herida.
Luego habló de las posibilidades de sumar refuerzos y las complicaciones que genera adaptarlos al equipo rápido. Incluso afirmó que todo esto “es un retroceso” en torno a lo que venía haciendo Central, que terminó siendo muy bueno desde lo deportivo en 2019.
Ledesma y refuerzos
Ante la chance de una venta de Jeremías Ledesma a San Lorenzo, Diego Cocca puso mirada fija una vez más en la conferencia de prensa y fue al hueso sin dudar. “Tenemos un objetivo muy claro que termina en junio. Hoy Central está en una zona complicada. Luego de junio será otra meta”. El DT pidió jugadores “interesantes, de jerarquía y que vengan rápido”. A la vez fue claro al afirmar que “cuando aparezcan estaremos todos contentos. Pedí que no se fuera nadie y por eso ahora hasta que no los toque y los tenga acá no puedo decir más nada”.